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Las campañas se preparan para una noche de largos recuentos

Ohio podría convertirse en Florida en 2000, cuando las elecciones se decidieron por 537 votos

Preparativos en Boston para la noche electoral de Mitt Romney.
Preparativos en Boston para la noche electoral de Mitt Romney. EFE

Un ejército de abogados de ambos partidos políticos se prepara ya para intervenir en las elecciones, para pedir recuentos, denunciar fraude electoral o solicitar que las urnas estén abiertas más horas, si es que hay largas colas en los precintos. El fantasma de las elecciones de 2000, que se decidieron 35 días después de los comicios, por 537 votos en Florida, planea ahora sobre unas elecciones en las que las encuestas anticipan unos resultados extremadamente ajustados. Aunque las papeletas se depositen el martes, los resultados definitivos podrían demorarse días o semanas.

En Ohio se puede votar por adelantado. En Cincinnati hay ya colas muy largas, que dan la vuelta a varias esquinas, ante el edificio donde se hallan las urnas electrónicas. Las autoridades electorales ya han identificado unas 200 solicitudes de voto en este condado que aportan nombres que consideran que son falsos. Uno de los votantes, por ejemplo, dijo en su registro que se llamaba John Adolf Hitler. Los abogados republicanos buscan localizar ese tipo de fraude, para poder impugnar los resultados y pedir recuentos, si los resultados son finalmente muy ajustados.

El fantasma de las elecciones de 2000, que se decidieron 35 días después de los comicios, por 537 votos en Florida, planea ahora sobre unas elecciones en las que las encuestas anticipan unos resultados extremadamente ajustados

Es habitual en Estados Unidos que un Estado obligue a sus ciudadanos a registrarse antes de votar. Posteriormente, el elector acude a las urnas con una forma de identificación válida -el carné de conducir o una factura de la electricidad o el teléfono, por ejemplo- para depositar su voto. En 2008 hubo polémica porque un grupo independiente que se dedicaba a movilizar votantes, ACORN, había llegado a solicitar el registro de Mickey Mouse, algo que finalmente no se llegó a autorizar.

Ahora, para las campañas, un recuento puede ser crucial. Florida, que le dio la victoria a George W. Bush en 2000, sentó un precedente muy claro. Hay un consenso entre los analistas políticos de que Ohio puede ser la Florida de este año. El condado de Perry, cerca de Columbus, la capital, se decidió en 2008 por sólo 457 votos a favor de McCain. Los demócratas tienen en este Estado a unos 2.500 abogados. Los republicanos, que no facilitan cifras concretas, aseguran que disponen de menos operativos, pero cuentan con más fondos.

El Partido Republicano a nivel nacional ha reservado 5,2 millones de dólares en donaciones para un fondo que empleará si opta por pedir recuentos. Los demócratas, en comparación, sólo disponen de unos 807.400 dólares. En un detalle bastante revelador, el director jurídico de la campaña de Romney, y quien se encargaría de solicitar los recuentos en el bando republicano, es Bob Bauer, quien coordinó el equipo de abogados que hace 12 años logró que Florida acabara declarando ganador a Bush.

El Partido Republicano a nivel nacional ha reservado 5,2 millones de dólares en donaciones para un fondo que empleará si opta por pedir recuentos, los demócratas sólo disponen de unos 807.400 dólares

Ohio es casi imprescindible para Romney, ya que no ha habido republicano que haya ganado la Casa Blanca sin ganar este Estado. Pero el fantasma del recuento no sólo planea sobre Ohio. Las campañas tienen a sus abogados preparados también en Florida, Nevada, Virginia y New Hampshire. Este último es un Estado con pocos habitantes, donde sus 10 condados suelen decidirse por miles, si no cientos, de votos. Belknap, por ejemplo, se decantó por Obama en 2008 por sólo 394 papeletas.

En Ohio se aprobó el voto por adelantado después de las elecciones de 2004, en las que hubo largas colas, de hasta siete horas de espera, y en las que muchos electores se quedaron finalmente sin depositar sus votos, sobre todo en zonas mayoritariamente demócratas, como Cleveland. En aquel año, Bush ganó a John Kerry por 118.775 papeletas. Este año, los demócratas han avanzado que, si se vuelven a dar colas de aquella magnitud, pedirán a las juntas electorales que las urnas sigan abiertas durante más tiempo, tanto en Ohio como en Florida.

Otro problema, que preocupa a ambos bandos, es el de las papeletas provisionales. Si el documento de identificación que aporta el votante no coincide con el registro, se le permite votar de forma provisional. Sucede si el elector se ha mudado de hogar recientemente, por ejemplo. Posteriormente, la junta electoral debe comprobar que el votante es quien dice ser. En 2008 hubo en Ohio 200.000 votos provisionales. Un 80% resultaron ser válidos. Pero si se tiene en cuenta que ganó Obama por 206.830 votos, la del martes podría ser una larga noche en este Estado.

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