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La violencia por el desalojo de un mercado en Lima deja dos muertos

Un grupo de matones intenta bloquear violentamente el traslado a un nuevo centro de abastos

Mercado de La Parada en Lima durante los disturbios.
Mercado de La Parada en Lima durante los disturbios. AFP

Dos ciudadanos murieron y 67 personas, ocho de ellas policías, resultaron heridas en la tarde de ayer en Lima durante los enfrentamientos entre un grupo de matones y unos cinco mil policías que vigilaban la colocación de bloques de cemento que impedirán la entrada de camiones de carga a La Parada, el mercado mayorista más antiguo de Lima, y presionar así a los comerciantes a trasladarse a un nuevo centro de abastos. 

La grave agresión al suboficial de la policía montada Percy Huamancaja fue uno de los episodios que más indignación causó. Canal N registró a pocos metros de distancia cómo los delincuentes lo apedrearon a él y a su caballo, y cuando cayó al suelo lo patearon y golpearon con piedras y palos. Esta mañana, su esposa informó que el hombre está fuera de peligro.

La alcaldesa de Lima, Susana Villarán, decidió concretar una medida que sus dos antecesores no ejecutaron: trasladar el mercado de La Parada, ubicado en una zona insegura y densamente poblada del distrito de La Victoria, a Santa Anita, a unos cinco kilómetros, donde se ha construido una nueva infraestructura.

Sin embargo, un grupo de dirigentes de los comerciantes rechaza la mudanza, entre ellos Margarita Valladolid, que declaró a los medios de Lima que aceptan salir pero en otras condiciones. “Han venido a desalojarnos con gas lacrimógeno y gas pimienta”, dijo, y también se quejó de que en Santa Anita haya espacios privilegiados para empresas chilenas. La comerciante rechazó que hayan pagado a los vándalos: “tendrán que probarlo”, sostuvo.

Los comerciantes difundieron además el rumor de que el terreno que dejarán en La Parada será vendido a supermercados chilenos que ya operan en el país. Esa versión fue repetida por dueños de tiendas que resultaron heridos en el enfrentamiento.

Los vándalos también saquearon áreas contiguas de La Parada, en especial en una zona de gran movimiento de dinero: el emporio textil de Gamarra.

Algunos de los efectivos que participaron del operativo policial portaban pistolas e hicieron disparos al aire que no contuvieron a los delincuentes. Otros pocos dispararon perdigones, sin embargo la gran mayoría actuó en el lugar con escudo y porra.

Los hechos ocurrieron en un día difícil para la alcaldesa de Lima, pues el Reniec -ente responsable de entregar los DNI y verificar firmas- anunció que los solicitantes de una consulta revocatoria de su mandato habían alcanzado el número de firmas suficiente para que se someta a consulta su permanencia en el cargo.

Villarán ha emprendido dos reformas que las anteriores autoridades no encararon: la reforma del transporte urbano y el traslado al nuevo mercado mayorista. En ambos casos, los intereses de los empresarios transportistas y comerciantes han trabado esas acciones.

La alcaldesa –que vuelve hoy de Nueva York, donde viajó por una emergencia médica de su nieto– declaró vía telefónica a varias cadenas de televisión esta mañana que el operativo policial fue coordinado hace un mes. Además, dijo que el traslado del mercado tiene el apoyo del presidente Ollanta Humala, “sin costo social”, es decir, sin causar muertes ni heridos.

Por su parte, el ministro del Interior, Wilfredo Pedraza afirmó que el operativo fue coordinado hace quince días, en tanto que la Fiscalía de la Nación y el alcalde de La Victoria informaron que no hubo coordinación con ellos para las acciones previstas en La Parada.

Los hechos han sorprendido a los capitalinos que hace décadas no vivían una jornada similar de violencia en su ciudad, ensimismada en un discurso de bonanza económica y delicias gastronómicas.