Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pakistán se zambulle en la campaña electoral antes de tiempo

El sindicato de periodistas denuncia el desvío de dinero por parte del Gobierno de Ali Zardari

El presidente Zardari, durante la comparecencia ante la Asamblea General de la ONU, el pasado 25 de septiembre.
El presidente Zardari, durante la comparecencia ante la Asamblea General de la ONU, el pasado 25 de septiembre. AFP

Pakistán está ya en precampaña electoral. Todos los partidos, desde el gobernante Partido Popular de Pakistán (PPP) del presidente Asif Ali Zardari hasta los islamistas de Jamiat Ulama Islam (JUI) y Jamaat-e-Islami (JI), los liberales del Movimiento Muttahida Qaumi (MQM) o los nacionalistas pastunes del Awami, pasando por las diversas facciones de la Liga Musulmana de Pakistán (PML) y el Pakistán Tehrik-e-Insaf (PTI), han empezado a movilizar a sus simpatizantes para las elecciones de 2013, las primeras en los 65 años de historia del país en los que un Gobierno civil logra terminar sus cinco de mandato sin interferencia de los militares.

En principio, la legislatura concluye el próximo febrero, por lo que las elecciones se esperan no más tarde de marzo. Pero dado que el PPP se encuentra en el centro de varias controversias políticas y legales tal vez podría adelantar esa fecha para no perder el beneficio de organizar la convocatoria con el pleno control de los resortes del poder. De ahí, que todos los grupos políticos se hayan puesto ya en actitud de campaña.

El primer reto que afrontan es la supervisión del registro de votantes que, según los datos que hizo públicos el pasado 31 de julio, deja fuera a por lo menos 20 millones de paquistaníes. Se trata en su mayoría de habitantes del medio rural y de mujeres, que o no se han inscrito o no han recibido sus carnés de identidad. La Comisión Electoral, responsable de los comicios, tiene que darse prisa porque la ley estipula que el registro se congele en el momento en el que se anuncie la fecha de la cita con las urnas. Ya se han habilitado 452 oficinas de inscripción, 252 de ellas móviles y 11 exclusivamente atendidas por mujeres.

El primer reto que afrontan los grupos políticos es la supervisión del registro de votantes

Otra de las sombras de la campaña es la corrupción. Según un dicho local, “las elecciones no se disputan, se compran”. Mazhar Abbas, antiguo secretario general del sindicato de periodistas, ha denunciado el desvío por parte del Gobierno de “miles de millones de rupias a los medios de comunicación a través de fuentes secretas” para tratar de ganar su respaldo a la coalición que encabeza el PPP. No está claro hasta qué punto el dinero puede compensar el desencanto de los paquistaníes con su gestión.