El Ejército sirio intensifica la ofensiva contra posiciones rebeldes en Alepo

La aviación bombardea el barrio de Saladino, en la periferia de la ciudad

Fotograma de un vídeo facilitado por la oposición que muestra a dos hombres caminando sobre los escombros en la calle de una zona de Alepo.
Fotograma de un vídeo facilitado por la oposición que muestra a dos hombres caminando sobre los escombros en la calle de una zona de Alepo.EFE

Un grupo de jóvenes compra refrescos en una tienda; otros charlan a las puertas de una peluquería; en el interior, el barbero afeita a un hombre reclinado en la silla. La vida sigue en la calle donde está la escuela que sirve de cuartel a los rebeldes. Hasta que aparece en el cielo un caza del Ejército sirio. El primer lanzamiento del cohete suena a lo lejos, el hombre sigue sentado en la silla de afeitar. Los dos siguientes suenan mucho más cerca, especialmente el último. La calle se vacía y se cierra el establecimiento con la barba del hombre a medio terminar. El caza da una vuelta más y lanza otra andanada.

El ataque, en el barrio de Sahur, al este de Alepo, acabó ayer con un minibús incendiado y un agujero en el suelo. Se desconoce si hubo más daños. Es difícil interpretar si los aviones del Ejército sirio trataron ayer de dar un aviso a la escuela, intacta desde que el ELS (Ejército Libre de Siria) decidió tomarla hace ya dos semanas, o si tenían otros objetivos. En cualquier caso, el ataque parece el comienzo de una nueva ofensiva, aún más intensa, para recuperar la ciudad.

Los insurrectos trataron de tomar la estación de televisión sin lograrlo

Alepo, la segunda ciudad de Siria y también su capital económica, amaneció con un intenso humo en el barrio de Saladino, bastión rebelde en el oeste. La humareda podía verse bien desde la azotea de la escuela, unos metros por encima de las casas bajas del suburbio. Los enfrentamientos en la zona occidental habían empezado por la noche. Ahora mismo ese es el territorio más caliente de Alepo, donde ambos bandos se baten para avanzar unos metros en unas pocas calles. Es una guerra de jóvenes con fusiles, ametralladoras y lanzacohetes contra tanques, francotiradores, cazas y helicópteros.

Haji Mara, el hombre que lidera a los rebeldes en Alepo, dijo ayer en el cuartel que lo que necesitan son nuevas armas más avanzadas, que resulten eficaces para destruir la aviación siria.

Los rebeldes mascaban desde hace días el inicio de un nuevo combate más duro. El corte en las comunicaciones y los continuos rumores sobre la llegada de nuevas tropas a la ciudad les hacían presagiar la presencia de más aeronaves en el cielo. Quizá por eso Haji Mara ha decidido también asaltar nuevas zonas de la ciudad. En la madrugada del sábado, los rebeldes trataron de tomar la estación de televisión, pero no lo consiguieron. “Intentamos evitar la propaganda del régimen. Desde ahí lanzan mentiras a la población”, dijo el comandante, que ayer insistió en que no consensúa sus decisiones con el resto de comandantes de tropas rebeldes en otras zonas del país, aunque sí se mantiene en contacto con ellos. Según su análisis, los rebeldes resistirán porque el Ejército sirio tiene sus batallones desperdigados por todo el país.

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Haji Mara mostró su confianza en que para hoy habrán tomado el 70% de la ciudad. La cifra parece demasiado elevada. Los rebeldes se hallan aún lejos de tomar el centro de Alepo, donde se encuentra la ciudad antigua y la mayoría de edificios importantes. La ciudadela, patrimonio de la Unesco, está situada sobre un terreno elevado y resulta muy complicado acceder a ella. “Desde ahí somos un blanco fácil para los francotiradores”, dice Saleh, uno de los portavoces del ELS.

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