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Los observadores de la ONU suspenden su misión en Siria

La violencia "de ambas partes" ha motivado la decisión, según explicó el jefe de la misión, el general noruego Robert Mood

El general noruego Robert Mood, jefe de la misión de la ONU en Siria.
El general noruego Robert Mood, jefe de la misión de la ONU en Siria. EFE

El ministro de Asuntos Exteriores sirio culpó el sábado a los “grupos armados” ajenos al régimen de la decisión adoptada por Naciones Unidas de suspender sus operaciones en Siria. Horas antes así lo anunciaba en un comunicado oficial el máximo responsable de la ONU en el terreno, el general Robert Mood, a cargo de los 300 observadores desplegados en Siria desde el mes de abril como parte del plan de paz del enviado especial de Naciones Unidas y la Liga Árabe, Kofi Annan. "Los observadores no van a realizar patrullas y permanecerán en sus destinos hasta nueva orden", afirmó Mood en la misma jornada en la que fuentes de la oposición informaron de la muerte de otras 12 personas en Damasco a manos de las tropas de El Asad.

Ciertamente la violencia se ha intensificado en las ultimas semanas. A la masacre de la ciudad de Hula, en la provincia de Homs, el pasado 25 de mayo donde un centenar de personas fueron asesinadas a sangre fría (entre ellas 49 niños) se le unía una semana después el asesinato de una docena de trabajadores en la ciudad de Al Qsuayr, situada en la misma provincia. Ataques que también alcanzaban a los observadores de la ONU este mismo martes . Algunos de sus vehículos recibieron varios disparos cuando se dirigían a la ciudad de Hafa, en la provincia de Latakia, lo que provocó que los coches tuvieran que darse la vuelta. Al paso del convoy, partidarios de Bachar el Asad también lazaron piedras y varas de metal. El blindaje de los vehículos impidió que los observadores resultaran heridos.

"Esta escalada (de la violencia) limita nuestra capacidad para observar, verificar e informar, así como para apoyar el diálogo local y los proyectos de estabilidad; básicamente impide nuestra capacidad de llevar a cabo nuestro mandato", señaló el general en la nota.

Mood ya había advertido el viernes que la misión podría tener que retirar a sus observadores si la situación continuaba empeorando, acusando a “ambas partes” de la muerte de civiles y de “falta de voluntad para buscar una transición pacífica”. Menos de 24 horas después hacía efectiva su amenaza, aunque recalcaba que “el objetivo de la misión es el retorno a las operaciones normales”.

Violencia de ambas partes y una represión que ya traspasa fronteras. El viernes pasado oficiales de inteligencia jordanos detuvieron a varios agentes encubiertos del régimen sirio en el Reino Hachemita, según informó el diario israelí Yediot Aharonot. Al parecer los agentes habían logrado cruzar hasta el campo de refugiados instalado por Jordania cerca de la frontera con Siria, haciéndose pasar por refugiados con el fin de localizar y asesinar a activistas anti régimen y desertores del ejército sirio. Los mismos oficiales también aseguraron que los agentes de El Asad tenían previsto eliminar a miembros de las fuerzas de seguridad jordanas, en represalia por la acogida en su país de los 125.000 sirios que ya han huido hasta allí.