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operación marítima de israel

Un informe oficial acusa a Netanyahu de negligencia en el asalto a la flotilla de Gaza

El supervisor del Estado dice que el primer ministro israelí y el ministro de defensa, Ehud Barak, ignoraron a otros organismos competentes en materia de seguridad

El Mavi Marmara cuando era conducido a la costa israelí en mayo de 2010.
El Mavi Marmara cuando era conducido a la costa israelí en mayo de 2010. AP

El supervisor del Estado israelí ha presentado este miércoles su informe sobre el mal funcionamiento del Gobierno y del Ejército en el asalto hace dos años al buque Mavi Mármara, el barco que formaba parte de la flotilla que se dirigía a Gaza para intentar romper el bloqueo al territorio palestino. En el que revela graves fallos cometidos por el primer ministro Benjamín Netanyahu.

El informe, que había sido filtrado parcialmente a los medios de comunicación israelíes, consta de 153 páginas, divididas en dos partes. En la primera, analiza los errores cometidos por las instituciones gubernamentales y militares, mientras que en la segunda propone una serie de recomendaciones en distintos aspectos —político, militar, de inteligencia, de información y relaciones públicas— para prevenir una situación similar ante cualquier nuevo intento de romper el bloqueo impuesto sobre la franja de Gaza.

Igual que hiciera la Comisión Winograd tras la guerra contra Hezbolá en agosto de 2006, el supervisor del Estado, Michael Lindenstrauss, ha realizado un análisis exhaustivo de las negligencias cometidas por las instituciones. Entre ellas, la práctica de Netanyahu de reunirse bilateralmente con sus ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa, en vez de hacerlo de forma conjunta.

Igualmente, convocando una reunión del llamado “gabinete de seguridad” que, sin embargo, excluye a ministros clave como el de Seguridad Pública —que participó en las detenciones, al estar a cargo de la Policía— y el de Justicia, involucrado en las deportaciones posteriores de cientos de activistas de varias nacionalidades.

Otra de las críticas a la forma de gestionar la crisis por parte de Netanyahu se centra en la completa ausencia del Consejo de Seguridad Nacional —creado en 2008 tras las conclusiones de la mencionada Comisión Winograd— dentro del proceso de toma de decisiones. En la segunda parte del informe, el supervisor del Estado hace mención expresa de este órgano consultivo del Gobierno, e insta al primer ministro a dotarle de mayores competencias en un futuro inmediato.

Asimismo, el informe presenta una acusación similar contra el ministro de Defensa, Ehud Barak, quien supuestamente torpedeó la posibilidad de que altos mandos militares expusieran alternativas al asalto y posibles escenarios en caso de que el asalto se tornara violento, como finalmente ocurrió.

El Mavi Mármara, el buque insignia de la llamada “Flotilla de la Libertad” que pretendía romper el bloqueo y desembarcar 10.000 toneladas de ayuda humanitaria en la franja de Gaza hace dos años, fue asaltado por infantes de marina israelíes en la madrugada del 31 de mayo de 2010. Entonces, los soldados, que abordaron el barco desde helicópteros y lanchas rápidas, se vieron sorprendidos por la reacción organizada de decenas de activistas, que les atacaron con palos de golf y bates de béisbol.

Según reflejan las imágenes de vídeo tomadas durante la operación, los activistas fueron capaces de reducir a dos soldados, lo que hizo que otros hicieran uso de munición real, matando a nueve activistas e hiriendo de diversa consideración a otros 55.

Dado que los nueve muertos y la mayoría de los heridos eran de nacionalidad turca, el Gobierno de Recep Tayyib Erdogan presentó una queja oficial y exigió una disculpa formal que Netanyahu no ha querido presentar hasta la fecha. Esto hizo que las ya deterioradas relaciones con Turquía (tras un sonado desencuentro entre Erdogan y el presidente de Israel, Simón Peres, en el marco del Foro Económico Mundial de Davos) hayan alcanzado su nivel más bajo. Incluso un tribunal turco ha juzgado recientemente in absentia a varios mandos militares y oficiales israelíes, reclamado que sean conducidos ante el Tribunal Penal Internacional por cometer crímenes de guerra.