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Barack Obama: “Si hay problemas en Madrid, hay problemas en Milwaukee”

El G-8 coincide en la necesidad de una estrategia para el crecimiento

“Crecimiento y estabilidad fiscal son parte del mismo paquete”, afirma Obama

Foto de familia de los asistentes al G-8. Ampliar foto
Foto de familia de los asistentes al G-8. EFE

Los líderes de las principales economías del mundo se pusieron de acuerdo ayer sobre la idea de que la austeridad, por sí sola, no puede resolver la grave crisis de Europa y en que ha llegado la hora de impulsar el crecimiento. Finalmente, la canciller alemana, Angela Merkel, suavizó su posición y aceptó la estrategia del estímulo económico como conclusión de la cumbre del G-8.

“Es imperativo favorecer el crecimiento y la creación de empleo”, subraya la declaración final. “Nos comprometemos a tomar todas las medidas necesarias para fortalecer nuestras economías y combatir las tensiones financieras, reconociendo que las medidas adecuadas no son las mismas para cada uno de nosotros”, añade el documento.

Como prueba de la implicación de las mayores economías del mundo, incluido Estados Unidos, en la crisis económica europea, y particularmente en España, el presidente Barack Obama declaró ayer al término de la cumbre que “si una compañía quiebra en París o en Madrid, eso significa menos negocio en Pittsburgh o en Milwaukee”. Con sus invitados sentados alrededor de una modesta mesa de trabajo en el ambiente rural de Camp David, Obama había afirmado poco antes: “Todos estamos absolutamente comprometidos en que el crecimiento y la estabilidad y la consolidación fiscal son parte de un mismo paquete para conseguir la prosperidad de nuestros ciudadanos, que es lo que todos buscamos”. Merkel y el primer ministro británico, David Cameron, asintieron con la cabeza. El presidente francés, François Hollande, ya las había respaldado un día antes en un encuentro privado en la Casa Blanca.

Al término de la reunión, el presidente francés anunció su intención de proponer con otros socios comunitarios la emisión de eurobonos en la próxima reunión de la Unión Europea, el 23 de mayo, informa Reuters.

El presidente norteamericano venía buscando esa estrategia de crecimiento desde hace tiempo. Es la misma que ha aplicado en EE UU con relativo éxito. Pero nunca había podido trasladarla a Europa porque no encontraba en ese continente el ambiente propicio. Eso parece haber cambiado. La llegada de Hollande, unida a la comprobación de que las medidas de ajuste están condenando a los países europeos a la recesión y, como consecuencia, a la agudización de su problema de deuda, parecen haber movido el péndulo en la otra dirección.

El comunicado final también apuesta por la permanencia de Grecia en euro, aunque con matices, y así manifiesta el “interés en que Grecia siga en la eurozona, pero respetando sus compromisos”. El texto recoge un nuevo consenso sobre la necesidad ahora de compensar tanto recorte con inversiones y otras medidas para tratar de darle vitalidad a la economía. Ese consenso ha sido construido sobre la base del reconocimiento de que la estabilidad fiscal era imprescindible para reconstruir con firmeza las bases de la economía europea.

De esa manera, no pierde nadie. No se trata, como dijeron ayer algunos líderes, de quitarle la razón a Merkel para dársela al tándem Obama-Hollande. Es, más bien, la fusión de ambas estrategias con un mismo objetivo de sacar a Europa del pozo, por utilizar palabras de uno de los más afectados por esta decisión, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy.

“Crecimiento y austeridad no son alternativas contrapuestas”, manifestó ayer Cameron, como Merkel un conservador que ha implantado hasta ahora políticas de austeridad. “Existe un creciente sentido de urgencia de que se necesita tomar medidas, poner en marcha planes de contingencia para fortalecer los bancos, los Gobiernos, crear cortafuegos y todas esas cosas que hay que hacer de modo rápido”, declaró.