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Las claves del tratado

El texto consagra el principio del equilibrio presupuestario

El Tratado Internacional firmado este viernes en Bruselas consagra el principio de la austeridad fiscal. Como estaba previsto, 25 de los 27 miembros de la UE han suscrito el pacto. Reino Unido y República Checa han rechazado sumarse. E Irlanda someterá el texto a un referéndum. Sin embargo, en esta ocasión, una eventual negativa irlandesa no podrá bloquear la ratificación, porque el texto puede entrar en vigor cuando lo aprueben 12 de los 17 países de la eurozona. Al mismo tiempo, si el resultado de la consulta es negativo, Irlanda no podrá acceder al fondo de rescate europeo.

El texto otorga poderes a la Comisión Europea y a cualquiera de los Estados firmantes para denunciar ante el Tribunal de la Unión Europea a los países que no hayan inscrito adecuadamente en su Constitución o norma similar la exigencia del equilibrio presupuestario. El Tribunal podrá imponer sanciones económicas de hasta el 0,1% del PIB a los Estados que no hayan incorporado en su legislación la regla de oro. El producto de las multas se destinará al Mecanismo Europeo de Estabilización (MEDE) en el caso de los países del euro, y al presupuesto comunitario, en el resto.

El tratado indica como límite del déficit estructural un 0,5% del PIB. Las países pueden desviarse de los objetivos solo en las circunstancias excepcionales explícitamente definidas en el pacto. En los supuestos de los países que hayan registrado desviaciones significativas de los objetivos de ajuste, "un mecanismo de corrección se activará automáticamente". El tratado no define ese mecanismo, que será desarrollado "sobre la base de principios comunes propuestos por la Comisión Europea".

El texto pactado, en todo caso, prevé que aquellos que incumplan los objetivos de déficit deberán someter a la aprobación de la Comisión y del Consejo Europeo los programas para volver al equilibrio presupuestario.

El Tratado Intergubernamental dispone además una precisa condicionalidad entre su firma y la posibilidad de recibir ayudas. Solo podrán ser receptores de la asistencia financiera del MEDE los Estados que hayan ratificado el Tratado Intergubernamental.

Asimismo, el texto reitera una norma fijada ya en la legislación secundaria que dispone que cuando un país haya superado el límite del 60% de deuda, deberá reducir el excedente a un ritmo de una veinteava parte cada año.

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