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Los conservadores copan el poder en Finlandia tras vencer en las presidenciales

Sauli Niinistö aventaja en 30 puntos al candidato de los Verdes, Pekka Haavisto

Sauli Niinistoe, al llegar con su esposa a la fiesta poselectoral en Helsinki.
Sauli Niinistoe, al llegar con su esposa a la fiesta poselectoral en Helsinki. AFP

Sauli Niinistö, candidato del Partido Conservador (Kokoomus), será el nuevo presidente de Finlandia tras arrasar en la segunda vuelta electoral. Niinistö, de perfil europeísta, logró, finalizado el escrutinio, el 62,6% de los votos, duplicando el número de papeletas obtenido por su rival, Pekka Haavisto, abanderado de los Verdes (37,4%).

Los conservadores finlandeses logran así un resultado histórico y culminan un vuelco a la derecha de la política finlandesa, iniciado con la victoria del partido en las legislativas del año pasado. De esta manera, los conservadores obtienen tanto la jefatura del Estado como la jefatura del Ejecutivo, un hecho sin precedente en la historia del país.

Las dos semanas de campaña fueron un ejercicio de guante blanco y mucho respeto. El candidato de los Verdes utilizó su homosexualidad como una carta más. En la jornada de ayer acudió a emitir su voto acompañado de su cónyuge, un peluquero ecuatoriano. “Independientemente del resultado, nuestra campaña ha sido por la tolerancia. Estoy seguro de que a partir de hoy ningún joven emigrante se sentirá inseguro en este país”, declaró Haavisto al cierre de su campaña. Sin embargo, en las redes sociales el debate se tornó muy agrio.

“Esta noche sólo gana Finlandia. Hemos tenido dos excelentes candidatos, los dos europeístas y con acervo internacional”, dijo el ministro de Asuntos Europeos, Alexander Stubb, que recordó el avance de los grupos euroescépticos en las legislativas del pasado abril. “El mensaje de ahora”, añadió, “es todo lo contrario y creo que refleja el sentir real de los finlandeses”.

Niinistö, de 63 años, exministro de Hacienda y actual presidente honorario del Partido Popular Europeo, es un europeísta confeso. La principal prerrogativa de la presidencia finlandesa es el diseño de la política exterior del país.

“Durante los años que he participado en política siempre he admirado a la gente que ha trabajado por mis candidaturas. Ahora es mi turno de trabajar por ustedes. Haremos, todos juntos, una bella Finlandia”, dijo Niinistö, tras conocer los primeros resultados.

Sus correligionarios lo definen como “obstinado y calculador”. Esto le ha servido a Niinistö para mantenerse a la espera de la presidencia del país durante al menos 12 años. En 2006, y en contra de lo que preveían los analistas, Niinistö estuvo a punto de derrotar a la presidenta Tarja Halonen, que finalmente fue reelegida por solo tres puntos de diferencia.

Niinistö, al contrario que la mayoría de los políticos nórdicos, ingresó en la política activa con más de 30 años. Fue elegido para el Parlamento por primera vez en 1987. Desde entonces su carrera ha sido meteórica. En 1994 fue nombrado presidente del Partido Conservador, y un año más tarde llevó a su partido a un Gobierno de coalición con la socialdemocracia. En el Ejecutivo, Niinistö se hizo cargo de la cartera de Justicia para pasar después a ocupar, durante ocho años, la cartera de Economía.

Durante la década de los noventa Finlandia sufrió una severa crisis económica y Niinistö fue acusado de desmantelar el Estado del bienestar. “Hasta mi llegada al ministerio de Economía un tercio del presupuesto del Estado era financiado con préstamos. Nuestra tarea no fue otra que sanear la economía”, se defendió el hoy vencedor en los comicios. Los ajustes fueron tan drásticos que desde entonces la desigualdad social ha ido en aumento.

Niinistö, junto a líder socialdemócrata Paavo Lipponen, derrotado en la primera vuelta, son considerados los artífices de la inserción de Finlandia en la Unión Europea y en la eurozona. Entre 1998 y 2002 Niinistö fue presidente del PP europeo, para ser designado presidente honorario en 2003. Durante cuatro años, hasta 2007, fue vicepresidente del Banco Europeo de Inversiones.

De carácter introvertido, la sombra de la tragedia ha acechado su vida privada. En 1995, cuando hacia campaña para el Parlamento, su entonces esposa falleció en un accidente de coche. Y en la Navidad de 2004, cuando estaba de vacaciones en Tailandia con sus dos hijos, fue sorprendido por el devastador tsunami, del cual se salvaron de milagro. En 2009 contrajo matrimonio con una funcionaria del partido Kokoomus 25 años menor que él.