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México, un país peligroso para la prensa

En lo que va de año 11 periodistas han sido asesinados en el país

Con el asesinato de María Elizabeth Macías, redactora jefe del diario Primera Hora de Nuevo Laredo, son ya 11 los periodistas asesinados en México en lo que va de año. La periodista había denunciado a miembros del crimen organizado a través de las redes sociales, según ha informado la fiscalía del Estado de Tamaulipas. El cadáver de la periodista, de 39 años de edad, apareció decapitado a primera hora del sábado en un barrio de Nuevo Laredo. En los alrededores, los agentes encontraron también un mensaje "atribuido al crimen organizado".

Desde 2006, año en que se recrudeció la lucha entre carteles de la droga, 50 periodistas han sido asesinados en el país según los datos de la oficial pero autónoma Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). La mayoría de los asesinatos sigue sin esclarecerse y la situación de impunidad propicia más ataques, en medio de la ola generalizada de violencia que vive el país, que ha dejado más de 40.000 muertos desde que el presidente Felipe Calderón inició la guerra contra el narcotráfico tras asumir el poder en 2006.

Según datos de las organizaciones internacionales, México es el país de América más peligroso para la prensa y la libertad de expresión, y el segundo del mundo, después de Pakistán: en los últimos 11 años, 102 periodistas han sido asesinados.

Carlos Lauría, coordinador para las Américas del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, según sus siglas en inglés), afirmaba el pasado mes de junio que México vive una "crisis nacional" que amenaza su propia estabilidad política por los numerosos ataques a periodistas y medios de comunicación.

El pasado 31 de agosto aparecieron los cuerpos, desnudos y con señales de estrangulamiento, de las periodistas Rocío González Trápaga y Marcela Yarce Viveros en un parque público de Iztapalapa, al este de la capital mexicana. Yarce fue fundadora de Contralínea, una revista conocida por sus denuncias e investigaciones sobre corrupción, y actualmente era responsable de relaciones públicas de dicho medio. Por su parte, González, que fue reportera de televisión durante 20 años, escribía artículos como periodista independiente para varios medios impresos.

Humberto Millán, director del diario digital mexicano A Discusión fue encontrado muerto el pasado 25 agosto cerca del lugar donde había sido secuestrado un día antes por un grupo armado en Culiacán, al noroeste del país. El cadáver de Millán, de 53 años, fue localizado en un campo agrícola ubicado unos tres kilómetros al norte de esta localidad.

Otra víctima reciente del drama que viven los reporteros en México ha sido Yolanda Ordaz, del periódico Notiver, en el Estado de Veracruz, que cubría información policial desde hacía 20 años. La periodista había desaparecido el 24 de julio. Su cuerpo, decapitado, fue hallado a principios de agosto frente a la sede de otro periódico, lo que se ha interpretado como un mensaje contra la prensa. La fiscalía local señaló que su asesinato era ajeno "al ejercicio de la profesión" e insinuó un posible nexo de varios de sus colegas con el sanguinario cartel de Los Zetas.

Unas semanas antes, el 3 de julio, el reportero Ángel Castillo Corona y su hijo de 16 años murieron asesinados en la carretera México-Santiago-Chalma. La versión oficial atribuyó las muertes a un asalto, pero las organizaciones de periodistas afirman que los hechos están relacionados con el ejercicio de su profesión.

Otro conocido periodista de Notiver, el columnista Miguel Ángel López Velasco, de 55 años, que firmaba como Milo Vera, fue asesinado a la puerta de su casa en Veracruz junto a su esposa y a su hijo de 21 años, también reportero y fotógrafo de ese medio, el pasado mes de junio. El conocido columnista recibía amenazas desde hacía cuatro años. Tras romper la puerta de madera de la casa, el comando armado ingresó y acribilló al periodista, autor de la columna Va de nuez. La policía encontró más de 20 casquillos en el lugar de los hechos.

También en junio apareció asesinado en Huatabampo (Estado de Sonora) el reportero de El Diario del Yaqui y El Regional de Sonora Pablo Aurelio Ruelas.

El 31 de mayo fue hallado en Veracruz el cadáver de Noel López Olguín, reportero de Noticias de Acayucan y el diario La Verdad, que había sido secuestrado el 3 de marzo por ungrupo armado.

Valentín Valdés Espinosa, del diario Zócalo Saltillo del Estado de Coahuila, apareció asesinado el pasado 7 de enero, después de haber sido secuestrado y torturado, con una nota que advertía: "Esto les va a pasar a los que no entiendan".