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El SPD mantiene el poder en la región de Berlín

El Partido Pirata entra por primera vez en un Parlamento regional alemán

El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) ganó ayer las elecciones de Berlín con un 28,5% de los votos. La capital alemana, que es una de las tres ciudades-Estado del país, reeligió ayer por segunda vez a Klaus Wowereit, alcalde-gobernador del land desde 2001. Se cumplieron así los pronósticos en unos comicios cuya principal novedad fue la entrada en el Parlamento regional por primera vez del Partido de los Piratas, que logró un 8,9% de los votos.

La CDU de Angela Merkel obtuvo, pese a los malos augurios, un apreciable 23,4%, dos puntos más que en 2006. Los socios minoritarios de Merkel en el Gobierno federal, los liberales del FDP, se descalabraron otra vez y se quedan fuera del Parlamento regional con el 1,8% de los votos. Los Verdes sumaron casi cinco puntos (17,6%) y se colocan como tercera fuerza política, por delante del partido La Izquierda (Die Linke), que obtiene el 11,7% de los votos, casi dos puntos menos que hace cinco años.

La gran sensación de la jornada fue la irrupción de los Piratas en la cámara de representantes berlinesa. Nunca había sucedido antes en un Parlamento regional alemán. El partido se fundó en el mismo año en el que se celebraron los anteriores comicios de Berlín, en 2006. Se ha presentado con un programa de izquierda liberal con el que han puesto coto a lo que hasta hace unas semanas parecía el imparable ascenso de Los Verdes a la jefatura del Gobierno regional.

Las propuestas de los Piratas

El electorado de los Piratas se compone en gran medida de hombres jóvenes interesados en las nuevas tecnologías: defienden la privacidad en las redes y proponen cambiar las normas que regulan los derechos de autor y de copia. También quieren ofrecer acceso universal y gratuito a Internet. Los Piratas, a los que muchos daban por moribundos hasta hace unos pocos meses, han concretado en su programa diversas posiciones de la izquierda tradicional y también de los ecologistas. Por ejemplo, quieren ofrecer transporte público gratuito para todos, reformar la educación pública y ablandar las leyes de asilo e inmigración.

El castigo a la coalición de Gobierno de Angela Merkel volvió a cebarse con sus socios liberales del FDP. De nada han servido a sus representantes regionales en Berlín las escapadas populistas y euroescépticas con las que los líderes federales del FDP han tratado estas últimas semanas de frenar su caída en toda Alemania. El monumental descalabro se suma a la larga serie que han encajado en este superaño electoral 2011.

A Klaus Wowereit, de 57 años, le toca decidir ahora con quién prefiere gobernar la ciudad-Estado de Berlín. Según las encuestas a pie de urna, las pérdidas de Die Linke le impedirán reeditar la coalición que ha presidido desde el año 2001 con los excomunistas. Le queda una posible gran coalición con los democristianos de la CDU o un más probable acuerdo con Los Verdes berlineses. La jefa de este último partido, Renate Künast, ofreció un pacto al SPD en los últimos días de la campaña.