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Optimismo moderado sobre el futuro de los jóvenes

DEMOTECNIA

El próximo día 12 se conmemora el Día Internacional de la Juventud, por lo que aprovechamos la encuesta de esta semana para EL PAÍS para investigar cómo ven los públicos la situación actual de los jóvenes en México. Nos encontramos con que la mayoría, el 57%, opina que, como ha venido ocurriendo generación tras generación, los jóvenes de hoy llegarán a tener una mejor calidad de vida que la de sus padres, aunque ocho de cada 10 admiten que actualmente existe un grave problema con los jóvenes que ni trabajan ni estudian.

Es curioso cómo la opinión pública mexicana tiene la percepción de que son los propios jóvenes quienes optan básicamente por comodidad y no por falta de oportunidades, lo mismo por no trabajar o no estudiar que por dedicarse a la vida criminal: el 59% piensa que si algunos jóvenes se enrolan en las filas de la delincuencia es simplemente porque se les hace más fácil que ganarse la vida trabajando honradamente.

Esta percepción, la de que los jóvenes optan por el ocio o la delincuencia porque quieren, choca un poco con las opiniones sobre si la mayoría goza o no de derechos básicos como salud, educación de calidad, derecho a un trabajo digno o simplemente a que sus opiniones se puedan expresar libremente, asuntos sobre los cuales los resultados que obtuvimos en esta encuesta están muy divididos.

En lo que sí parece haber consenso es en que hoy la vida de los jóvenes es más difícil que la de los jóvenes de ayer. Basta con revisar las cifras sobre delincuencia, consumo de drogas, embarazos no deseados o suicidios juveniles para entender que entre todos les hemos ido robando a los jóvenes lo que debería ser uno de sus derechos inalienables: soñar con el futuro.

No sé si como opina la mayoría, los jóvenes que no trabajan, ni estudian, o aquellos que optan por la delincuencia lo hacen no por falta de oportunidades sino porque así lo quieren, lo que aseguro es que si así ocurre, es precisamente porque nuestra sociedad no ha sido capaz de mostrarles el mar de oportunidades que podría significar optar por una vida honrada y productiva.

María de las Heras es directora de Demotecnia

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