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Tercer día de protestas en Siria contra el régimen de El Asad

Hay al menos un muerto, que eleva a cinco los fallecidos desde que comenzaron las manifestaciones en Deraa contra la ley de emergencia que rige en el país desde 1963.- Incendiada la sede del partido Baaz en la ciudad

Miles de sirios han salido por tercer día consecutivo a las calles de Deraa para exigir el fin de 48 años de una ley de emergencia. Las protestas coinciden con la llegada de un comité del Gobierno de Damasco para investigar los "desafortunados incidentes" ocurridos el viernes pasado en esta ciudad del sur del país, donde cuatro manifestantes murieron por disparos de las fuerzas de seguridad.

En las protestas de hoy también ha perdido la vida un manifestante a manos de la policía, que lanzó gases lacrimógenos para dispersar a la multitud. Según testigos, unas 40 personas fueron atendidas por inhalación de gases en la mezquita de Omari, convertida en un hospital de campo, en la parte vieja de la ciudad. Los vecinos han dicho que el joven muerto hoy recibió un disparo en la cabeza cuando se manifestaba con un grupo en la parte moderna de la ciudad, capital de la estratégica meseta de Hauran.

Varios residentes han informado que tras la actuación policial, varios manifestantes han prendido fuego a la sede del partido gobernante Baaz en la ciudad. Según testigos citados por Reuters, los participantes en la protesta -que han recibido el respaldo de habitantes de poblados vecinos- también han incendiado el Palacio de Justicia y las oficinas de dos empresas de móviles, una de las cuales, Syriatel, es del primo del presidente Bachar el Asad, Rami Makhlouf.

Aparte, el Gobierno ha decidido este domingo, con el propósito de calmar la indignación popular, liberar a quince niños cuya detención había alimentado las protestas de Deraa. Los niños, que habían escrito lemas en favor de la libertad en los muros de la ciudad, serán liberados inmediatamente, según un comunicado oficial.

Siria es gobernada bajo una ley de emergencia desde que el partido Baaz, actualmente encabezado por el presidente El Asad, llegó al poder en un golpe de estado en 1963 y acalló a toda la oposición.

Las protestas que comenzaron el viernes son las más duras que afronta el Gobierno de El Asad y como en Túnez, comenzaron con una discusión entre un vendedor y un policía. Ayer, las fuerzas de seguridad atacaron con gases lacrimógenos a la multitud que acudió a los funerales de las víctimas del viernes.

Un comunicado oficial -una medida muy rara de respuesta de la jerarquía gobernante ante las protestas- para decir que hay "infiltrados" que dicen ser oficiales de alto rango han estado visitando estaciones de seguridad y pidiendo a las fuerzas que disparen contra cualquier reunión sospechosa. Los ciudadanos deben informar de cualquier sospechoso que quiera burlar el aparato de seguridad llevándoles a "usar la violencia y balas contra cualquier reunión sospechosa", según el comunicado.

Ayer, durante los funerales, los asistentes clamaban por una "revolución", y luego un grupo de oficiales se reunió con los "notables" de Deraa a quienes le presentaron una lista de demandas, la principal de ellas la liberación de prisioneros políticos. También piden el desmantelamiento de la sede de la policía secreta en Deraa, la salida del gobernador de la provincia -una region tribal conservadora fronteriza con Jordania-, un juicio público a los responsables de las cinco muertes hasta ahora y la eliminación de la regulación que fija la necesidad de un permiso de la policía secreta para vender y comprar propiedades.