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El rey saudí anuncia mejoras sociales para evitar el contagio de las protestas

Entre las medidas prometidas por el rey se incluye un aumento del 15% en el salario de los funcionarios pero deja fuera cualquier cambio político que favorezca la democracia

Empujado por las protestas en el vecino Bahréin, el rey Abdulá de Arabia Saudí ha anunciado una serie de reformas económicas coincidiendo con su regreso al país tras someterse a una intervención quirúrgica en Estados Unidos, según ha anunciado la televisión estatal del reino.

Las reformas prometidas por el jefe del Estado saudí incluyen, entre otras medidas, un aumento del 15% en el sueldo de los funcionarios, el incremento del presupuesto de la Seguridad Social y nuevos beneficios para los propietarios de viviendas. También se perdonarán algunas penas de prisión para condenados por delitos económicos. Se contemplan asimismo ayudas para estudiantes en el extranjero.

Las medidas no contemplan en ningún caso reformas políticas como la celebración de elecciones libres. El reino no tiene un parlamento elegido democráticamente y no tolera la disidencia pública.

El regreso del monarca, de 86 años, está previsto para este miércoles después de permanecer varios meses en el extranjero para someterse a un exhaustivo tratamiento médico. Las calles de Riad están ya engalanadas con banderas nacionales y se espera una multitudinaria acogida de la comitiva del rey, cuyo avión abandonó esta mañana el aeropuerto de Casablanca rumbo a Riad.

El rey lleva en Marruecos desde el 22 de enero recuperándose de la cirugía que le practicaron en la espalda y vuelve a su país en un momento muy convulso en la región. En estos meses se han producido levantamientos populares que han propiciado la caída de Ben Alí en Túnez y Hosni Mubarak en Egipto. En Libia la situación es de máxima tensión con el régimen de Gadafi acorralado por las protestas y el clamor internacional y sometiendo a sus ciudadanos a una sangrienta represión. Y en el pequeño estado vecino de Bahréin, bajo gran influencia saudí, los manifestantes reclaman cambios profundos en la monarquía que dirige el país desde hace casi medio siglo.

La estabilidad política y social en el mayor productor y exportador de petróleo del mundo es una preocupación global, ya que Arabia Saudí controla más de la quinta parte de las reservas de crudo y es un aliado estratégico de Estados Unidos. Pese a su riqueza petrolífera, Araba Saudi sufre una alta tasa de desempleo, del 10,5% de la población activa.

Llamada a la movilización

A pesar del clima de descontento social que se han instalado en el mundo árabe, las protestas apenas han golpeado por el momento Arabia Saudi. Pero el regreso del rey saudí coincide con un llamamiento a la movilización realizado a través de Facebook y al que por el momento se han sumado cientos de personas. El Día de la Ira está convocado para el próximo mes y servirá para demandar elecciones democráticas, mayor libertad para las mujeres y la liberación de los presos de conciencia. La página llama a secundar "la revolución del anhelo" el próximo 11 de marzo. Más de 460 personas se habían unido a esta convocatoria esta mañana, pero es imposible saber cuántos eran saudíes residentes en el país o si la protesta finalmente cuajará.

Aunque las revueltas en Túnez y Egipto han tenido como motor las redes sociales, activistas en Arabia Saudí han fracasado hasta ahora en sus llamamientos. El último de ellos, en Riad, no logró sacar a nadie a la calle. Otra protesta que tuvo lugar el pasado mes tras unas graves inundaciones en la ciudad de Jeddah, la segunda más importante del país, apenas tuvo repercursión y fue rápidamente silenciada.