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Los palestinos afirman que el veto de EE UU mina el diálogo

Netanyahu celebra "profundamente" la decisión de Obama

El veto de EE UU al proyecto de resolución de condena de los asentamientos israelíes en Cisjordania cosechó la gratitud de Israel y sembró la decepción en filas palestinas. Desde Ramala, la Autoridad Palestina consideró la decisión "contraproducente" para la paz. "El veto norteamericano no beneficia al proceso de paz y anima a Israel a continuar con los asentamientos y eludir sus obligaciones en el proceso de paz", esto es, paralizar la construcción de colonias, señaló Nabil Abu Rudainah, asesor del presidente palestino, Mahmud Abbas.

Por parte israelí, un comunicado del gabinete del primer ministro, Benjamín Netanyahu, celebró "profundamente la decisión del presidente Obama de ejercer su derecho a veto". Según el texto, "la decisión demuestra que el único camino hacia la paz pasa por negociaciones directas y no por las decisiones de organizaciones internacionales". Israel apeló anoche al restablecimiento de contactos directos con los palestinos.

La ONG Human Rights Watch (HRW) recordó, por su parte, que las Convenciones de Ginebra, de las que Israel es parte firmante, prohíben el traslado de civiles nacionales a un territorio que está bajo ocupación. "El presidente Obama quiere decir al mundo árabe en sus discursos que se opone a los asentamientos, pero no permite al Consejo de Seguridad que le diga a Israel que los detenga, en cumplimiento de la ley", declaró la directora de la sección de Oriente Medio de HRW, Sarah Leah Whitson.

El proyecto de resolución vetado, que presentó formalmente Líbano pero había sido apadrinado por 130 países, reafirmaba que "las colonias israelíes establecidas en los territorios palestinos ocupados en 1967, incluida Jerusalén Este, son ilegales y constituyen un obstáculo mayor para la consecución de una paz justa, duradera y global" en la región. En ese sentido, el embajador británico ante la ONU, Mark Lyall Grant, condenó en nombre de su país y de Francia y Alemania -los tres, miembros permanentes del Consejo y partidarios del proyecto de resolución- la construcción de asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este por incumplir la legislación internacional.