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Entra en la cárcel el ex presidente de Sicilia, condenado por ayudar a la mafia

Cuffaro, aliado democristiano de Silvio Berlusconi, gobernó la región autónoma entre 2001 y 2008

El senador siciliano y ex presidente regional Salvatore Totò Cuffaro, de 52 años, se ha entregado hoy a la policía que custodia la cárcel romana de Rebbibia después de que el Tribunal Supremo, última instancia judicial en Italia, confirmara esta mañana su condena a siete años de prisión por complicidad con la mafia siciliana, Cosa Nostra, y por revelación de secreto sumarial relativo a una investigación contra el grupo criminal.

"Respeto a la magistratura y ahora mismo voy a entregarme", ha dicho Cuffaro a los periodistas que le esperaban fuera de su casa romana después de conocerse la sentencia del Supremo, que confirma la decisión tomada en enero de 2010 por el Tribunal de Apelación Palermo. El ya ex senador había pasado la mañana rezando en la céntrica Iglesia de la Minerva.

El tribunal ha confirmado además las condenas para otros diez imputados en el caso; entre ellos hay mafiosos, gerentes del sistema sanitario y policías. Michele Aiello, empresario de la sanidad privada siciliana cercano al capo supremo Bernardo Provenzano, ha sido condenado a 15 años de cárcel, mientras el mariscal de los Carabineros Giorgio Riolo deberá cumplir 7 años, 5 meses y 10 días.

Los hechos se remontan a 2003, consideran probado que, gracias a unos topos situados en la policía antimafia, el presidente regional informó a Michele Aiello y al jefe de la mafia Giuseppe Guttadauro de que estaban siendo investigados.

Cuffaro fue presidente del Gobierno siciliano con el grupo democristiano de la Unión de Centro (UDC), antes CDU, entre 2001 y 2008, y ha sido siempre un estrecho aliado político de Silvio Berlusconi. Mientras el proceso estaba en curso, el primer ministro mostró en público y en privado (la policía interceptó dos llamadas telefónicas) su "total apoyo" al político siciliano. Hoy, Fabrizio Cicchitto y Gaetano Quagliariello, portavoces del Pueblo de la Libertad, han expresado su solidaridad al "amigo Totò".

Cuffaro abandonó la UDC en octubre pasado para fundar el PID (Populares Italianos Mañana), un pequeño partido de trásfugas que abandonó las filas de la oposición para apoyar a la debilitada mayoría de Gobierno. El PID votó a favor de Berlusconi en la moción de confianza celebrada en el Senado en diciembre.

Médico radiólogo y dueño de una empresa sanitaria, Cuffaro ha convivido con el estigma mafioso desde los primeros años 90; en 1991, al poco de haber sido elegido diputado regional por la Democracia Cristiana, Cuffaro atacó durante un programa de televisión al juez Giovanni Falcone, que sería asesinado un año más tarde por la mafia, y a los periodistas que informaban sobre Cosa Nostra.

Cuffaro dimitió de su puesto de gobernador de Sicilia en enero de 2008, pocos días después de la sentencia de primer grado que le condenó a cinco años desestimando el agravante mafioso. El día que se conoció la decisión, el governatore lo festejó invitando a cannoli (un dulce típico siciliano) en su despacho del palacio de Orleans.

Poco después, el hoy todavía líder de la UDC, Pierferdinando Cassini, definió a Cuffaro como "un perseguido político" y le designó candidato a las elecciones generales como senador, rompiendo así su promesa de no presentar a condenados en sus listas. Hoy, el líder cercano a la curia vaticana ha dicho que respeta la sentencia y ha añadido: "No renegamos de tantos años de amistad y mantenemos la convicción de que Cuffaro no es un mafioso".

El ex presidente regional está en este momento sufriendo un segundo proceso por participación externa en asociación mafiosa. Los fiscales de Palermo le imputan haber gozado del apoyo electoral de Cosa Nostra siciliana desde los primeros años noventa y solicitan para él una pena de diez años de cárcel.

El sucesor de Cuffaro al frente del Ejecutivo regional, Raffaele Lombardo, denunció hace unos meses en público que Cuffaro pactó con algunos mafiosos la construcción de cuatro incineradores de basura. En 2009, un arrepentido de Cosa Nostra, Gaspare Romano, contó a los jueces de Palermo que Cuffaro celebró un almuerzo con Santino Di Matteo, uno de los asesinos de Falcone, y Emanuele Brusca, hermano de otro de los homicidas.