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Los narcos desafían a Río de Janeiro

Desde el pasado fin de semana, la policía realiza redadas en las favelas de la ciudad para frenar los ataques de las bandas criminales.- Hay, de momento, 23 narcotraficantes muertos

Las fuerzas de seguridad brasileñas han lanzado una operación para combatir la acción conjunta de los dos principales grupos de narcotraficantes de Río de Janeiro
Las fuerzas de seguridad brasileñas han lanzado una operación para combatir la acción conjunta de los dos principales grupos de narcotraficantes de Río de Janeiro REUTERS

Desde el pasado domingo Río de Janeiro vive una situación de violencia inédita: las dos principales bandas de narcotraficantes - en vez de enfrentarse entre sí- han llevado a cabo ataques conjuntos planificados para tratar de poner de rodillas a la ciudad. Pero la policía está contraatacando, y el portavoz de la Policia Militar, coronel Lima Castro, ha pedido a los ciudadanos de Rio atemorizados por la ola de violencia de los narcos que azota la ciudad que "no reaccionen ni pierdan la calma".

En las últimas 48 horas, al menos 20 autobuses, furgonetas y coches han sido incendiados en plena calle, en varios puntos de la ciudad, comenzando por la estratégica Linea Vermelha que conduce del aeropuerto internacional del Galião al centro de la ciudad.

Los temidos arrastões se han multiplicado en la ciudad desatando el pánico entre los conductores que, de repente en pleno día, son cercados, por grupos armados que no solo les despojan de todo lo que llevan consigo, sino que, por primera vez arrojan gasolina sobre sus vehículos y les prenden fuego. El número de autobuses y coches incendiados ascienden ya a 30.

Esto ha llevado a las fuerzas de seguridad a invadir militarmente 18 favelas donde presuntamente se han resguardado los traficantes organizadores de esta nueva estrategia de violencia callejera. Y está previsto que esta noche y mañana se intensifiquen las acciones en las 18 favelas asediadas por la policía militar. Están en la calle 18,000 policias con 1,625 coches, 190 motocicletas y varios helicópteros militares. Los operativos policiales han dejado de momento 23 narcos muertos y 153 personas detenidas, según ha confirmado la policía. Solo este miércoles se han incautado cinco armas de fuego, un rifle, una escopeta, una granada, dos bombas de fabricación casera, un vehículo y cócteles molotov, según la policía.

Según el coronel Castro, se trata de "gente drogada, que no tienen aparato ni hombres para reponer" y que las fuerzas del orden ganarán la batalla como otras veces. Mientras tanto los narcos están usando menores de edad para algunas acciones violentas como la quema de coches, ya que ellos, si detenidos, no pueden ir a la cárcel.

Las fuerzas del orden reconocen que han podido morir algunos inocentes en la refriega, pero que eso es inevitable en la guerra en curso. En la tarde de hoy los narcos han seguido incendiando coches, disparando contra cabinas de la policia y contra los coches blindados de los batallones de las Fuerzas Especiales que han llegado a Río de varias otras ciudades del país.

Situación terrorista

El secretario de Seguridad de Río de Janeiro, José Mariano Beltrán, considera que esta nueva escalada de violencia que ha calificado de "situación terrorista", se debe a la respuesta de los narcos a la acción exitosa de las llamadas UPP (Unidades Pacificadoras), que han limpiado literalmente de narcotraficantes a una docena de favelas del centro de la ciudad, manteniendo en ellas permanentemente a las fuerzas del orden.

Ante el temor que esas UPP puedan multiplicarse, los narcos amenazados, han juntado fuerzas y han comenzado a actuar para crear el caos en la ciudad, subir la temperatura de la violencia y tratar de amedrentar a las autoridades.

El gobernador del Estado de Río de Janeiro, Sérgio Cabral, responsable de la seguridad de la ciudad, llamó esta mañana temprano al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y al ministro de Justicia, Luiz Paolo Barreto para informarles de la nueva situación de terror que vive la ciudad de mayor turismo nacional e internacional del país.

Todos estos acontecimientos se producen justo cuando la ciudad trabaja en la pacificación para ofrecer una cara favorable al exterior, de cara a la Copa del Mundo del 2014 que se celebrará en Brasil y de los Juegos Olímpicos en 2016.