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El PDL de Berlusconi se hunde en las encuestas

Un sondeo muestra que solo el 37% de los italianos confía en su primer ministro, y que un 29% apoya a su partido.- La Liga es la formación mejor valorada

A pesar de la aparente ruptura con Gianfranco Fini, Silvio Berlusconi, primer ministro italiano, se resiste a convocar elecciones anticipadas. Un sondeo publicado hoy por La Repubblica explica porqué. La popularidad de Il Cavaliere, y sobre todo la de su partido, el Pueblo de la Libertad, han llegado al punto más bajo de la legislatura. Un 37% de los italianos confía en el jefe de Gobierno, según una encuesta de IPR para La Repubblica, y la cifra baja hasta el 29% si se les pregunta por el PDL.

La encuesta muestra un país fragmentado, muy escorado a la derecha y en plena desafección de la política. La crisis interna del PDL favorece sobre todo a la Liga Norte y a los democristianos. Mientras tanto, el centroizquierda sigue estancado en un 27%.

Las tensiones del centroderecha castigan con especial dureza al PDL, que pierde cinco puntos respecto al muestreo de septiembre. En los diez meses transcurridos desde diciembre de 2009, el PDL ha perdido 19 puntos porcentuales de apoyo. La decadencia del propio Berlusconi es todavía más aguda: a mitad de 2009 tenía la confianza del 53%, en enero de 2010 presumía del 45% y ahora se agarra al 37% perdiendo dos puntos en solo 30 días.

Expulsión de Fini

Tras la expulsión del disidente Fini, los electores italianos parecen valorar más que nunca la claridad de la Liga del Norte, que sigue siendo el partido que más confianza suscita: la formación xenófoba gusta a un 33% de los encuestados, una cifra que podría inducir a Umberto Bossi a desenchufar el respirador del Gobierno.

Paradójicamente, la presencia de la Liga en el Gabinete Berlusconi no mejora la percepción de éste: el 64% de la población no confía en el ejecutivo, y solo un 30% lo considera esperanzador.

El segundo partido más valorado por los italianos es la Unión de Centro, el grupo democristiano comandado por Pierferdinando Casini, que se sitúa en un 30%, tres puntos menos que en septiembre pero uno por encima del PDL.

Las malas noticias para el centroizquierda son que el Partido Democrático no es capaz de prefigurarse como alternativa y no aprovecha ni la división de su adversario ni el desgaste de Berlusconi. El PD mejora un simple punto respecto al mes pasado, y se sitúa en un nivel de confianza del 27%, todavía dos puntos por debajo del PDL.

La desafección se ha acentuado en general, y certifica también la consolidación de Futuro y Libertad, el grupo de Gianfranco Fini, como posible alternativa al PDL. Un 22% de los italianos le dan su apoyo.