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Una española herida y otro desaparecido en las inundaciones de India

Más de un centenar de españoles están en la ciudad de Leh a la espera de ser evacuados.- Las copiosas lluvias en India dejan decenas de muertos

Una española ha resultada herida en una pierna y otro está en paradero desconocido tras las lluvias torrenciales registradas la pasada medianoche en la región india de Yamu y Chachemira, según la Embajada española en el país. La información es todavía confusa, pero al parecer, ambos, que pertenecen al mismo club de montañismo, se encontraban practicando trekking en la localidad india de Lamayuru. Otro centenar de españoles están en la ciudad de Leh, donde la situación es complicada pero no dramática. Las autoridades españoles en la zona se han puesto en contacto con el Gobierno indio para poder evacuarlos. La embajada española también ha confirmado que de dos a cuatro españoles se habrían quedado bloqueados cuando viajaban en compañía de ciudadanos de otros países entre las localidades de Leh y Manali. No se teme por su vida.

El fuerte aguacero ha provocado grandes inundaciones y corrimientos de tierra en la ciudad de Leh, una región que no es zona de conflicto y es muy popular entre los turistas españoles, según la policía local. Las comunicaciones en la están cortadas, y según la agencia india IANS, las lluvias han provocado daños en la compañía telefónica pública BSNL, en un acantonamiento de la policía fronteriza, en el aeropuerto de la ciudad y en muchas casas y oficinas.

Las operaciones de rescate son complicadas debido a que es un terreno montañoso de difícil acceso. Farooq Ahmed, inspector general de policía de Cachemira, ha informado a Efe que las autoridades ya han enviado equipos de rescate a la zona. "Es posible que el número de víctimas aumente", ha explicado.

Las lluvias monzónicas, que han dejado más de dos mil víctimas mortales en Pakistán y China, han causado decenas de muertos y centenares de heridos. La gente local está desesperada, "empezó de madrugada, llovió más que nunca, bajaban enormes ríadas de la montaña. Tiene que haber por lo menos un centenar de muertos. Ha sido devastador", comenta un guía de trekking de la zona agradecido de no haber trabajado la noche de ayer.