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Un topo con problemas de autoestima

El soldado acusado de filtrar información confidencial a Wikileaks pasaba por malos momentos después de haber sido degradado y herir a un compañero

Al topo le filtran ahora sus conversaciones. Bradley Manning, el soldado de 22 años retenido en Kuwait por el Ejército de Estados Unidos a la espera de conocer sus cargos por filtrar a la web Wikileaks centenares de miles de documentos clasificados, pasaba por malos momentos personales antes de buscar la confianza de un desconocido, el ex 'hacker' Adrián Lamo: hirió a un compañero de filas en Irak y provocó que le degradaran de categoría.

Lamo delató a Manning porque creía que podía poner en riesgo la seguridad nacional norteamericana. El Ejército le arrestó el pasado 26 de mayo. Ahora ha hecho públicas sus conversaciones. Hablaron a través de correos electrónicos y mensajes instantáneos durante una semana.

Lamo fue, en su día, un reputado 'hacker' en EE UU. El FBI le detuvo en 2003 por haber penetrado en la red informática de The New York Times y haber usado sus bases de datos para investigaciones personales. También penetró, entre otras, en las redes de Yahoo y Microsoft. Fue condenado en 2004, a seis meses de arresto domiciliario, dos años de libertad condicional y una multa de 65.000 dólares (53.600 euros al cambio actual).

Con semejante historial, Manning, de 22 años, pensó que había encontrado a un aliado. En sus conversaciones, le dijo a Lamo: "Soy un analista de espionaje del ejército, destinado a la zona este de Bagdad, estoy a la espera de ser apartado de mis funciones por lo que llaman desorden de adaptación". Y añadió, dándose importancia: "¿Qué hubieras hecho si tuvieras acceso sin precedentes a redes clasificadas durante 14 horas al día, 7 días a la semana, durante 8 meses?".

"He estado aislado durante tanto tiempo... que sólo quería pensar en modos de sobrevivir... nadie se fijaba en mí... soy un desastre". El retrato que hace de sí mismo es casi el de un joven con problemas de autoestima: "mi familia no me apoya, no tengo nada más que este ordenador, algunos libros y una historia sensacional".

El soldado también le dijo a Lamo que él mismo había filtrado a Wikileaks dos vídeos muy polémicos: Uno sobre un ataque con helicópteros en Bagdad, en 2007, en el que fallecieron 12 civiles, entre ellos dos empleados de la agencia Reuters y otra grabación de un ataque aéreo a la localidad afgana de Garani, en 2009, en el que murió un centenar de civiles, que no se ha llegado a colgar en esa red.

Además, alardeó de haber 'subido' a esa red de documentos oficiales 260.000 cables cifrados del Departamento de Estado, misivas secretas que los embajadores envían a Washington opinando sobre gobiernos o líderes internacionales. Esos cables no han visto aun la luz, pero en Washington, la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha ordenado una investigación y sus portavoces han expresado cierto nerviosismo por las opiniones personales de los embajadores en esos cables.

Manning colgó en Wikileaks, en febrero, uno de esos cables, enviado a Washington por la embajada norteamericana en Reikiavik, en el que se relata una reunión con líderes islandeses y con un asesor el embajador británico. "Después de expresar pesimismo sobre el futuro de Islandia, los dos oficiales pidieron ayuda a EE UU". Ese es, sin embargo, un cable de poca relevancia. Los que pueden poner en riesgo la seguridad nacional de EE UU provienen de las embajadas en Kabul o Bagdad.