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Erdogan se suma a Lula en Irán para mediar en el conflicto nuclear

El presidente turco, Tayyip Erdogan, viaja a Teherán para acompañar a Lula en las negociaciones. La comunidad internacional amenaza a Irán con sanciones.- Brasil se ha mostrado entre los países más reticentes

El presidente de Turquía, Tayyip Erdogan, ha anuciado un viaje relámpago a Irán para acompañar a su homólogo brasileño Ignazio Lula Da Silva durante las conversaciones que éste último mantendrá para intentar acabar con la crísis nuclear. El presidente brasileño no sólo se ha entrevistado esta mañana con su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad, sino que ha sido recibido por el líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí. Sin embargo, y a pesar de la expectación existente, nada ha trascendido sobre la anunciada mediación de Lula para resolver la crisis nuclear entre Teherán y la comunidad internacional. Lula ha llegado a afirmar que las posibilidades de llegar a un acuerdo con Irán son del 99%Washington y Moscú han considerado su intervención como la última oportunidad para evitar una nueva ronda de sanciones.

"Algunos países que controlan los centros de decisión política, económica y mediática del mundo no quieren que otros países progresen", ha declarado Ahmadineyad, según la página web de la presidencia iraní, en lo que parece una referencia a la movilización occidental contra su empeño en enriquecer uranio.

Lula, por su parte, le ha asegurado que "Brasil considera que las relaciones con Irán son estratégicas porque los dos países juntos pueden actuar con más fuerza". La delegación de 300 personas que le acompaña da testimonio de ello. Además de cuatro ministros y diversos altos funcionarios, el grueso está formado por empresarios de los sectores del petróleo, el gas y la petroquímica, la maquinaria y los equipos industriales, los bio-combustibles, la alimentación y las empresas agrícolas, el automóvil, el trasporte, los productos farmacéuticos y el turismo.

Tampoco la información oficial sobre la audiencia con el líder supremo, un gesto que éste reserva para contados dirigentes no musulmanes, ha mencionado la cuestión nuclear. De hecho, los medios iraníes han evitado aludir a las expectativas generadas al respecto por la visita de Lula. Tanto portavoces estadounidenses como rusos habían coincidido en que su mediación era la última oportunidad de evitar que el Consejo de Seguridad apruebe una cuarta ronda de sanciones contra Irán.

A pesar del optimismo de Lula, que durante su estancia en Moscú cifró sus posibilidades de éxito en el 99,5%, tanto el presidente ruso, Dmitry Medvedev, como la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, se han mostrado mucho más escépticos. A falta de que Ahmadineyad y Lula compadezcan ante la prensa esta tarde, la ausencia del primer ministro turco, Tayyip Erdogan, a quien el iraní también había invitado a esta cita, parece indicar que Teherán no ha cambiado substancialmente su postura.