El juicio contra los asesinos de un líder extremista en Suráfrica deriva en choques racistas

Enfrentamientos durante la fase preliminar del juicio contra los dos jóvenes que mataron el sábado al líder ultraconservador Eugene Terreblanche

La cara más fea de Suráfrica se ha visto este martes en los juzgados de Ventersdorp, donde se veía la fase preliminar del juicio contra los dos jóvenes que mataron el sábado al líder ultraconservador Eugène Terreblanche, supuestamente por una disputa salarial: medio millar de personas, divididas entre blancos y negros por un cordón policial y alambradas e increpándose unos a otros. La numerosa presencia de las fuerzas de seguridad y las peticiones de templanza por ambas partes han evitado que los altercados llegaran a mayores. Los surafricanos no podrán conocer los detalles del juicio porque éste se celebrará a puerta cerrada, de acuerdo con la nueva ley de protección de la infancia, que se estrena en este caso: el chico de 15 años no puede ser nombrado y debe ser protegido de las cámaras y su acompañante, también para proteger al menor, será juzgado de la misma manera.

Más información

Unos han iniciado, desde primera hora de la mañana, la provocación, al personarse con banderas del antiguo régimen y de la anterior provincia afrikaner del Transvaal y cantar el himno nacional establecido durante el apartheid, Die Stem. Los otros han respondido cantando el himno actual, Nkosi Sikeleli Africa. Los primeros, agricultores blancos afrikaner, llegados de Ventersdorp y de las áreas colindantes. Los segundos, del gueto en la periferia de la población. Unos animaban a los afrikaner a "salir del agujero y actuar". Los otros calificaban a Terreblanche de un agresor que maltrataba a sus trabajadores y alguno calificaba a los jóvenes como "héroes". Los ánimos se han encrespado cuando una mujer blanca ha lanzado agua al grupo de vecinos negros y la policía ha procedido entonces a la división. A un lado de la alambrada, blancos. Al otro lado, negros. El sentido común ha prevalecido en ambos, cerca de medio millar de personas y parte de los partidarios del AWB ( Afrikaner Weerstandsbeweging o Movimiento de Resistencia Afrikaner) , el grupo ultraconservador y racista de Terreblanche (que hoy ha nombrado a un nuevo líder) se han retirado para preparar el funeral, el viernes.

Durante la vista oral se han fijado los cargos contra los jóvenes, de 15 y 28 años: allanamiento de morada, robo y asesinato, al que se añade el de crimen injuria, dado que los jóvenes, una vez muerto Terreblanche, procedieron a bajarle los pantalones y exponer sus genitales.

El asesinato de Terreblanche ha causado conmoción tanto por lo conocido del personaje como por la brutalidad de su muerte, así como por renovar el debate sobre las condiciones laborales de los trabajadores agrícolas y la reforma agraria, en un país donde la tierra está, en su mayor parte, en manos blancas o del Estado.

El hecho de que el líder de las Juventudes del Congreso Nacional Africano (ANC, en inglés), Julius Malema, se viera inmerso en la polémica por cantar la tonada antiapartheid que llama a "matar al boer" (agricultor blanco) también ha puesto más carne en el asador. El líder del ANC y presidente del gobierno, Jacob Zuma, renovó sus peticiones de calma -existente en toda la nación, hoy- que han sido unánimes en todo el espectro político surafricano, consciente de que los ojos del mundo están puestos en Sudáfrica porque albergará en poco más de dos meses el Mundial de Fútbol.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites
Suscríbete aquí
Seguidores del asesinado líder ultraconservador Eugene Terreblanche chocan con la polícia fuera del tribunal de Ventersdrop
Seguidores del asesinado líder ultraconservador Eugene Terreblanche chocan con la polícia fuera del tribunal de VentersdropAP

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción