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Colombia elige las Cámaras pensando en las presidenciales de mayo

Las internas del Partido Conservador determinan el futuro del uribismo

Más de 400.000 polícías y militares se encuentran desde el jueves en estado de alerta para garantizar la normalidad en las elecciones de mañana en Colombia. Casi 30 millones de ciudadanos están citados para elegir a 102 senadores y 166 miembros de la Cámara de Representantes. Además, se celebran elecciones internas en el Partido Conservador: si Noemí Sanín se impone a Andrés Felipe Arias, el uribismo acudirá dividido a las elecciones.

En 2006, el conjunto de las fuerzas que apoyaban al presidente Álvaro Uribe logró el 61% de los votos en el Senado y el 58% en la Cámara. Pero diversos casos de corrupción revelados en los últimos años hicieron perder sus escaños a una treintena de congresistas.

"Estas elecciones están podridas", dice sin titubear Rafael Pardo, candidato del opositor partido liberal. Y asegura que hay una feria de dinero público detrás de las legislativas. "La politiquería y corrupción están presentes como nunca antes", afirma el ex ministro Jaime Castro.

Son muchas las denuncias sobre dinero de la mafia, subsidios oficiales, participación indebida de funcionarios públicos... ¿Hasta qué punto en este panorama se abrirá espacio el voto de opinión? Es uno de los grandes interrogantes que se despejará el domingo. ¿Y qué respaldo obtendrá el Partido de Integración Nacional (PIN), algunos de cuyos miembros están acusados de lazos con los paramilitares? Según los sondeos, el PIN será uno de los partidos más votados.

Además de despejar estos interrogantes, la jornada será una suerte de primarias que marcará la ruta para las presidenciales de mayo. A los aspirantes se les medirá en función del número de congresistas que obtengan. El lunes, con los resultados en la mano, se podrá pensar en estrategias y alianzas, en candidatos de convergencia.

Cinco aspirantes

"Las tesis que se impongan y el número de votos marcaran el derrotero", le dijo a este periódico Fernando Araujo, ex canciller y hoy presidente del Directorio Nacional Conservador. El conservadurismo es uno de los dos grandes partidos uribistas junto al Partido de la U; aspiran a mantener las mayorías en el Congreso.

El ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos fue proclamado esta semana como candidato presidencial de La U; los conservadores elegirán el suyo este domingo en consulta popular. Dos de los cinco aspirantes están en la recta final: Andrés Felipe Arias, ex ministro de Agricultura, de 36 años, muy cercano al actual presidente y cuestionado por haber entregado subsidios agrícolas a terratenientes (los hechos son investigados por la fiscalía).

La otra candidata es Noemí Sanín. Es la tercera vez que aspira a la presidencia. La segunda vez se enfrentó a Uribe y alzó la voz para acusarlo: "Si gana Álvaro Uribe es como si ganara Carlos Castaño" (entonces comandante paramilitar), dijo. Sanín perdió en esas elecciones y se convirtió en embajadora en Madrid. Fue ella la que lanzó la idea de la primera reelección. Hoy, Sanín y Uribe están alejados, pero no al punto de ser irreconciliables.

"Lo que está en juego en esta consulta popular son dos versiones de la política", explica Juan Gabriel Uribe, jefe de debate de Sanín: "Una es la clientelista, la de repartir privilegios, canonjías; otra la versión limpia de la política". Y aunque desde la dirección se asegure que la división, por estatutos, es imposible y se apoyará a quien gane, muchos ven una ruptura inminente. Arias puede aliarse sin problemas con Santos, el candidato de La U; entre Noemí y el ex ministro de Defensa jamás ha existido química.