EE UU y Rusia prorrogan su pacto de armas atómicas

Los dos países ultiman un tratado para sustituir al START, que expiró este viernes

El START, uno de los tratados con los que Moscú y Washington liquidaron la Guerra Fría, expiró este viernes sin que los negociadores rusos y norteamericanos hubieran acabado el documento para reemplazarlo. Este hecho carece de dramatismo, pero probablemente frustra los planes de la Casa Blanca para que el presidente Barack Obama firme el nuevo tratado antes de recoger el Nobel de la Paz en Oslo. De momento regirá un pacto de caballeros. El presidente ruso Dmitri Medvédev, y su colega Obama, manifestaron en un comunicado conjunto que continuarán "colaborando en el espíritu" del STAR y han expresado su "firme intención de asegurar la pronta entrada en vigor de un nuevo acuerdo de armas estratégicas".

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En el comunicado, Medvédev y Obama agradecieron a Bielorrusia, Kazajistán y Ucrania que hubieran renunciado a los arsenales nucleares heredados de la URSS y se hubieran incorporado al Tratado de No Proliferación (TNP) en calidad de Estados no nucleares. Rusia y EE UU confirmaron que mantendrán en vigor las garantías de seguridad que dieron a aquellos países (en el memorando de Budapest el 5 de diciembre de 1994).

Por la mañana, el ministerio de Exteriores ruso anunció que la intensa preparación del "nuevo acuerdo bilateral jurídicamente vinculante sobre medidas para continuar reduciendo las armas ofensivas estratégicas" está "finalizando" y señaló que el documento "marcará la tendencia a un mayor grado de cooperación" bilateral. El tratado que expiró tuvo un "papel excepcionalmente importante" para la paz y la "estabilidad estratégica internacional".

Rusia y EE UU cumplieron totalmente sus obligaciones, señalaba el ministerio, según el cual, desde el fin de la Guerra Fría, Moscú redujo el número de cargas nucleares estratégicas a más de la mitad y destruyó más de 3.000 misiles balísticos intercontinentales y misiles balísticos en submarinos, así como 1.500 rampas de lanzamiento, 45 submarinos atómicos y más de 65 bombarderos pesados. Muchos de los puntos del START, "probados por el tiempo y por la práctica", siguen siendo actuales, agregaba. El equipo de negociadores ruso norteamericano continúa trabajando en Ginebra y las consultas se prolongarán probablemente la próxima semana, según fuentes de Exteriores citadas por la agencia Itar-Tass.

El START fue firmado por el presidente de la URSS Mijaíl Gorbachov y el norteamericano George Bush padre el 31 de julio de 1991. El documento preveía una reducción del número de cabezas nucleares hasta un total de 6.000 y establecía procedimientos de verificación e inspección. En julio pasado, Medvédev y Obama acordaron reducir el número de cargas nucleares a un nivel entre 1.500 y 1.675 para cada país en un plazo de siete años. El número de portadores, a su vez, debe reducirse a 500-100 unidades por país. El pasado fin de semana, Medvédev hizo llegar a la OTAN su última versión del proyecto de arquitectura de seguridad europea que ha elaborado basándose en la indivisibilidad de este concepto.

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Este viernes en Bruselas se celebró la primera reunión del Consejo Rusia-OTAN desde la guerra ruso-georgiana de agosto de 2008. Según la agencia Interfax, los países de la OTAN confirmaron su disposición a estudiar la posibilidad de compatibilizar los sistemas antimisiles de la EE UU, la OTAN y Rusia.

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Sobre la firma

Pilar Bonet

Es periodista y analista. Durante 34 años fue corresponsal de EL PAÍS en la URSS, Rusia y espacio postsoviético.

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