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EE UU reconoce a Lobo como nuevo presidente de Honduras

El portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, elogia la alta participación en las votaciones del domingo

El Gobierno de Estados Unidos reconoce los resultados de las elecciones presidenciales en Honduras del pasado fin de semana como "un importante paso adelante" en la restauración de la democracia en el país, según un comunicado emitido por el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, tras conocerse la victoria en los comicios del candidato conservador Porfirio Lobo.

"Aun queda mucho trabajo por hacer para restaurar el orden democrático y constitucional en Honduras, pero la ciudadanía de Honduras ha emprendido un importante paso adelante", ha dicho Kelly.

Con esta declaración, el Gobierno norteamericano reafirma la posición expresada en los últimos días en el sentido de que estas elecciones eran una gran oportunidad de superar la crisis abierta por la destitución del presidente Manuel Zelaya, un político en la órbita del presidente venezolano, Hugo Chávez.

Aunque el presidente Barack Obama fue uno de los primeros líderes internacionales en condenar el golpe de Estado y el Departamento de Estado rescindió gran parte de su ayuda humanitaria a ese país, el Gobierno norteamericano no encontró posteriormente una vía aceptable para restituir a Zelaya en el poder y apostó por las elecciones, convocadas con anterioridad al golpe, como la salida más conveniente.

Esa posición se vio respaldada por varios congresistas que exigían a Obama que no interfiriera en el proceso de sucesión de poder en el país.

El domingo 22 de noviembre, Obama envió una carta secreta al presidente brasileño, Luis Ignacio Lula da Silva, en cuya embajada en Honduras se refugia Zelaya, explicando el por qué de su apoyo a las elecciones celebradas el domingo. Brasil, junto a otros países como Venezuela, se ha negado a dar validez a los comicios.

La semana pasada, el nuevo asistente de la Secretaría de Estado para asuntos relativos al continente americano, Arturo Valenzuela, explicó ante la Organización de Estados Americanos que EE UU veía los comicios como "la expresión de la soberanía popular de la nación" y que en Washington no se les consideraría "un lavado de cara a un golpe de Estado".

En consonancia, Kelly alabó el domingo la participación, que alcanzó el 61,3%, y que para el Departamento de Estado fue una muestra de que "la gente de Honduras consideró las elecciones como una parte importante de la solución a la crisis política de su país". Zelaya había llamado a la población al absentismo como medida de castigo a los golpistas.

El embajador norteamericano en Honduras, Hugo Llórens, ha telefoneado hoy a Lobo para felicitarle y definió su victoria como "un gran triunfo de la democracia", según informó Associated Press. "Pepe Lobo es un hombre de gran experiencia política... Le deseo suerte y EE UU trabajará con él por el bien de ambos países... Nuestras relaciones serán muy fuertes".