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Rusia y Ecuador sellan una alianza estratégica

Los dos países firman siete acuerdos en la visita de Rafael Correa a Moscú

Rusia y Ecuador intensificarán su colaboración en materia de seguridad y defensa, iniciada con la venta de dos helicópteros durante la visita que el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, realizó ayer a Moscú, la primera realizada por un jefe de Estado del país suramericano a la capital de Rusia.

Ambas naciones se convirtieron en socios estratégicos al firmar una declaración que prevé un estrechamiento de las relaciones en múltiples campos, desde la economía a la cultura, pasando por la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. Los delegaciones de los dos países firmaron siete documentos -entre ellos, un acuerdo para colaborar en el desarrollo pacífico de la energía atómica- en una ceremonia en el Kremlin a la que asistieron el presidente ruso, Dmitri Medvédev, y su homólogo ecuatoriano. Los helicópteros que Moscú venderá a Quito son dos Mi-17, en una operación valorada en 22 millones de dólares, según el ministro de Defensa ecuatoriano, Javier Ponce. Refiriéndose a ese contrato, el presidente Medvédev dijo ayer que "esto, de momento, no es mucho, pero en cualquier caso es el comienzo de nuestra colaboración en este campo y creo que nuestras relaciones tienen aquí una perspectiva". Ecuador ha abolido el visado para los ciudadanos rusos y ambos países se disponen a firmar un acuerdo para que esta medida sea común.

El volumen comercial entre Ecuador y Rusia fue de casi 1.000 millones de dólares en 2008; las exportaciones ecuatorianas más importantes son los plátanos y las flores.

Moscú practica una activa política en Latinoamérica. Medvédev tuvo ocasión de conocer a Correa en noviembre de 2008 en Caracas. Según el diario en los últimos tiempos Rusia ha acuñado una fórmula de relación con los miembros de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), en la que la venta de armas a crédito tiene como contrapartida el acceso a los recursos y el reconocimiento de Osetia del Sur y Abjazia. En relación a estos dos territorios del Cáucaso, que para la ONU son parte de Georgia, Ecuador no siguió ayer el ejemplo de Nicaragua y Venezuela, que complacieron al Kremlin y los reconocieron como Estados.

El crédito para comprar armas se estima en 200 millones de dólares y fue negociado a finales de septiembre, durante la visita del ministro de Finanzas de Ecuador a Moscú, según Kommersant. Rusia está también dispuesta a dar créditos para proyectos energéticos.

Ecuador está interesado en el suministro de transporte aéreo, camiones y autobuses, así como en la compra de seis aviones estratégicos y aparatos de vuelo no tripulados. Los ecuatorianos, según Kommersant, tienen interés también en complejos de misiles antiaéreos Igla, pero Moscú es reticente por los riesgos que ello supondría, ya que Colombia acusa a Ecuador y Venezuela de venta de armas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La empresa InterRao, que comercia con energía eléctrica, y el banco Roseksimbank, por una parte, y la empresa ecuatoriana Idrotoapi, por otra, confirmaron ayer el protocolo de intenciones para realizar proyectos hidroeléctricos.

Medvédev calificó a Ecuador como uno de "nuestros socios importantes" en América Latina y señaló que Rusia mira con gran interés las actividades de las organizaciones regionales en Suramérica y está presente como observador en los foros de varias de ellas. El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev, asistió recientemente a la cumbre de Alba en Bolivia.