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Fujimori se declara culpable de otros tres delitos de corrupción

El ex presidente peruano se somete al cuarto y último juicio en su contra

El ex presidente peruano Alberto Fujimori volvió a sentarse este lunes en el banquillo de los acusados y, al igual que en un anterior juicio, en el que se le condenó por pagar una suerte de indemnización de 15 millones de dólares a su asesor Vladimiro Montesinos, volvió a declararse "conforme" con los cargos formulados en la acusación. De esta manera evita la presentación de pruebas y el desfile de 61 testigos que había solicitado la fiscalía para demostrar su responsabilidad en tres delitos de corrupción. Ante el reconocimiento de su responsabilidad, el tribunal decretó la conclusión anticipada del juicio y anunció su sentencia para el miércoles.

Este juicio, el cuarto y último al que se somete desde que fue extraditado de Chile en 2007, Fujimori debía responder por tres casos emblemáticos de la corrupción durante su régimen, que duró 10 años (1990-2000): las escuchas telefónicas ilegales ejecutadas por su servicios de inteligencia, los sobornos a congresistas para que se pasasen a su grupo parlamentario tras las elecciones del año 2000, y la compra de la línea editorial de los medios de comunicación, incluida la adquisición de un canal de noticias por cable. El fiscal supremo José Pelaez Bardales sostuvo que Fujimori ordenó estas acciones ilegales y que en todas ellas usó dinero del Estado. Por ello, solicitó una pena de ocho años de prisión, además del pago de reparaciones civiles por 8 millones de soles (1,9 millones de euros, aproximadamente). Tras la exposición del fiscal, Fujimori se limitó a declarar: "Señor, estoy conforme", lo que se entiende como una aceptación no sólo de la comisión de los delitos, sino también de la condena solicitada por el ministerio público.

El desenlace era previsible, ya que unos días antes el abogado César Nakazaki había anticipado que el ex mandatario no tenía intención de batallar por su inocencia. "Estamos convencidos de que la Corte Suprema ha decidido no hacerle justicia al señor Fujimori, sino destruirlo", había declarado al diario El Comercio. Los seguidores de Fujimori también criticaron al tribunal. "El mensaje es: sentencien de una vez, hagan lo que tengan que hacer. Será el pueblo el que libere a Alberto Fujimori", declaró el congresista fujimorista Carlos Raffo, portavoz de su grupo parlamentario, inmediatamente después de la conclusión de la audiencia.

Desde que fue extraditado, Fujimori ha sido sometido a cuatro juicios, pero sólo intentó defenderse en los dos primeros: un proceso por allanamiento ilegal a la vivienda de la ex esposa de Vladmiro Montesinos y el más importante, el que se abrió por las matanzas de Barrios Altos y la Universidad de La Cantuta, además de dos casos de secuestro. Ambos acabaron con sentencias condenatorias y el segundo, con una pena de 25 años de prisión. En los otros dos procesos, referidos a delitos de corrupción, Fujimori ha preferido asumir la responsabilidad para abreviar los procesos, algo que muchos analistas interpretan como una maniobra para no perjudicar la candidatura de su hija Keiko, que lidera las encuestas de intención de voto para las elecciones presidenciales de 2011, junto al alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio.

Uno de los tópicos que el fiscal pretendía exponer en el juicio era el presunto uso que hizo Fujimori de fondos del Estado para pagar los estudios universitarios de su hija en Estados Unidos, un tema que sigue en investigación y sobre el cual Keiko ha dado explicaciones contradictorias. "Esto sirve para cubrir la candidatura de Keiko y que ella consiga la libertad de su padre", comentó el ex parlamentario de izquierda Javier Diez Canseco. "Esto no es una victoria. Lo que se pretende es que se olvide la verdadera historia del fujimorismo", concluyó.