Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bolivia contra Bolivia en Ginebra

El Gobierno de Morales y líderes cívicos de Santa Cruz cruzan denuncias ante Naciones Unidas

El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, reunido en Ginebra estos días, ha sido escenario de una serie de acusaciones cruzadas entre el Gobierno boliviano y los líderes cívicos del departamento de Santa Cruz.

En Bolivia hay "persecuciones, encarcelamientos, falta de justicia, asilados políticos y ataques a la libertad de prensa", declaró ayer a EL PAÍS el presidente del Comité pro Santa Cruz, Luis Núñez, en conversación telefónica desde Ginebra, donde había viajado con otros miembros de la organización para hablar ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Los miembros del comité de Santa Cruz habían sido acreditados por el Consejo Indio de Suramérica (CISA), una ONG con estatus consultivo ante la ONU, y cuyo presidente, el boliviano Tomás Condori, reside en Ginebra.

Núñez había denunciado las maniobras del Gobierno de Morales para evitar su intervención ante la ONU, que iba a producirse en la mañana de ayer. Finalmente, "ante las presiones, que fueron numerosas y muy duras para su persona, con amenazas, improperios y chantajes, decidimos no presentarnos", afirmó ayer Núñez, para "evitar a Condori problemas en el futuro" o represalias contra su familia, y que fuera éste quien leyera el texto que habían preparado. En esta declaración reclaman "una investigación serena e imparcial" de los "abusos" en Bolivia.

Pero el Ejecutivo boliviano se había adelantado en ese mismo foro. El pasado viernes, la ministra boliviana de Justicia, Celima Torrico, acusó en la ONU a los líderes opositores cruceños de ser "racistas y discriminadores".

Torrico se refirió directamente a Luis Núñez, en relación con la última polémica entre los líderes cruceños y el presidente Morales. La Cámara de Industria y Comercio había invitado a Morales para que inaugurara la feria comercial de este departamento, y Núñez reaccionó anunciando que impediría la entrada al presidente en el recinto y proponiendo "que esos traidores de este pueblo [por la Cámara de Industria] nunca más participen con las instituciones del Comité pro Santa Cruz", según publicó el diario El Deber.

Morales desistió de asistir a la feria para evitar conflictos y calificó de "abierta discriminación" la actitud de los dirigentes cívicos cruceños. Finalmente, la feria se abrió el viernes sin un acto oficial de inauguración.

Según Núñez, su oposición a la presencia del presidente sólo pretendía evitar la violencia. "Propusimos que, ante los constantes atropellos del presidente Morales a una región que sólo quiere vivir en paz, era mejor que no viniera". Sin embargo, rechazó que esto haya producido fisuras entre los líderes cruceños y achacó la invitación a una "decisión personal" del presidente de la Cámara de Comercio.