Obama lidera un nuevo impulso para que el Congreso respalde su reforma sanitaria

El presidente se dirigirá a las dos cámaras en una sesión conjunta el próximo día 9

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quiere dar un impulso definitivo a su contestado y ambicioso plan de reforma sanitaria que busca dar cobertura a los 46 millones de ciudadanos que no tienen seguro. Para ello, ofrecerá un discurso, televisado a toda la nación, que abrirá la primera sesión conjunta de las dos cámaras del Congreso estadounidense tras el receso vacacional del mes de agosto, que han aprovechado los republicanos para lanzar una campaña en contra de la reforma. La cita será el próximo miércoles 9 de septiembre.

Obama aprovechará la oportunidad para mandar un mensaje claro a los legisladores, tanto republicanos como demócratas, algunos de los cuales han expresado su rechazo a los planes de Obama. "Después de este discurso, los detractores de la reforma tendrán que presentar su propio plan o explicar ante la opinión pública por qué creen que está bien no hacer nada, considerando la situación que afronta nuestro país", ha explicado una fuente oficial bajo anonimato.

La reforma de salud fue una de las promesas electorales de Obama durante la contienda de 2008, y aunque ha enumerado en diversas ocasiones los elementos generales de su propuesta, tanto observadores como grupos liberales consideran que el mandatario debe demostrar mayor liderazgo en el tema.

El nuevo impulso de a Casa Blanca y sus aliados en el Congreso es una respuesta a la ofensiva política que durante todo el mes de agosto mantuvieron los conservadores en contra de la reforma, en particular en contra de la "opción pública" que permitiría que el Gobierno compita con las aseguradoras privadas.

"Tenemos un acuerdo en un 80% sobre el plan de reforma y cuatro de los cinco comités (involucrados en el debate) ya lo han aprobado. La gente reconoce que es necesario lograr esta reforma", ha explicado la fuente de la Administración.

Caída en los sondeos

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La reforma sanitaria sigue siendo un quebradero de cabeza para el presidente y su aprobación se ha convertido en una prioridad de su Gobierno y en un objetivo personal del demócrata. La opinión pública, entretanto, también da la espalda al presidente en este asunto, según reflejan los sondeos en los que el presidente ha caído tres puntos de media. Al igual que muchos políticos, la mayoría de ciudadanos tienen miedo a que la nueva ley acabe con la actual cobertura que le brindan los seguros privados.

Consciente de los recelos que levanta su plan en el Congreso, donde muchos legisladores lo consideran caro e ineficaz y piensa que lo que verdaderamente quiere el presidente es convertir la medicina en un monopolio del Estado, Obama cambiará de estrategia y presentará esta vez un proyecto que combine las versiones de la legislatura sanitaria aprobada por cuatro de los cinco comités del Congreso y la jurisdicción más reciente sobre la materia con el objetivo de lograr el consenso necesario para sacar adelante el proyecto.

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