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Dos asesinatos tiñen de nuevo de sangre la universidad de Virginia Tech

El campus fue el escenario de la mayor matanza estudiantil de la historia del país cuando un alumno mató a 32 personas.- En enero, un estudiante decapitó a otro

Dos estudiantes de 18 y 19 años de la Universidad de Virginia Tech fueron hallados ayer muertos a tiros en un campamento cercano al campus. Virginia Tech fue escenario hace algo más de dos años de la mayor matanza estudiantil de la historia del país, cuando el alumno de origen coreano Cho Seng Hui mató a 32 personas antes de suicidarse. Hace apenas unos meses, el campus volvió a teñirse de sangre, cuando se encontró el cadáver decapitado de uno de sus alumnos en una cafetería del campus.

Los dos estudiantes han sido identificados como David Lee Metzler, de 19 años y alumno del primer curso de ingeniería industrial y de sistemas, y Heidi Lynn Childs, de 18 y estudiante de primer año de Bioquímica. Sus cuerpos fueron hallados ayer por un hombre en el aparcamiento de un camping del Jefferson National Forest, un lugar de esparcimiento habitual para jóvenes, ubicado a unos 15 kilómetros del campus universitario.

El sheriff del condado de Montgomery, Brian Wright, informó ayer de que ambos habían sido asesinados a tiros, él dentro de un coche y ella fuera, aunque se les está practicando la autopsia. No hay sospechosos por el momento.

El presidente de Virginia Tech, Charles Steger, se ha visto obligado de nuevo a enviar un correo electrónico colectivo a todos los estudiantes y el personal de la universidad. "Un trauma como este es profundamente doloroso para nosotros", dice el correo. "Una vez más, esta comunidad ha recibido la visita de la violencia sin sentido y la tragedia".

No olvidan los estudiantes de este centro que en abril de 2007, Cho Seng Hui, de 23 años, cometió la mayor matanza estudiantil de la historia de EE UU. Salió de su cuarto de un colegio mayor por la mañana, disparó a dos personas y dos horas después desencadenó una espiral homicida en la Escuela de Ingeniería, matando en total a 32 personas, antes de volver su arma contra sí mismo.

Según informa el diario estadounidense The Washington Post, el centro se vio sacudido por la violencia este mismo año, en enero, cuando un estudiante de doctorado decapitó a un compañero en una cafetería del campus.