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La violencia contra los homosexuales se dispara en Irak

Un informe de la ONG Human Rights Watch denuncia el aumento de asesinatos y abusos a manos de milicianos que actúan con total impunidad

Secuestros, asesinatos, mutilaciones y torturas. Los testimonios recogidos por la ONG Human Rights Watch en Irak dibujan el contorno de la campaña brutal contra los homosexuales que se ha difundido en el país. En un nuevo informe, titulado "Quieren exterminarnos: Asesinato, tortura y orientación sexual y de genero en Irak", la organización pro derechos humanos documenta las aberraciones que la homofobia está produciendo en Bagdad pero también en ciudades como Kirkuk, Najaf, Basra. Desde principios de 2009, según la ONG, al menos 90 hombres han sido asesinados y muchos otros resultan desaparecidos.

Los ataques más brutales se han registrado en el barrio bagdadí de mayoría chií de Ciudad Sáder. Y, según HRW, son precisamente las milicias chiíes radicales del líder Muqada al Sáder, los responsables, al menos indirectamente, de estos crímenes. Los testimonios contenidos en el informe de la organización añaden detalles escalofriantes. El compañero sentimental de una de las víctimas mortales de esta campaña de violencia, citado por HRW, cuenta así como acabó la vida de su pareja: "Cuatro hombres armados enmascarados y vestidos de negro irrumpieron en la casa. Preguntaron por él, le insultaron y se lo llevaron delante de sus padres. Fue encontrado en el barrio al día siguiente. Habían arrojado su cadáver en la basura. Le habían cortado los genitales y le habían arrancado un trozo de la garganta".

Quienes han sobrevivido a los secuestros y a las torturas cuentan que los captores les interrogaban para conocer los nombres de otros homosexuales contra los que actuar posteriormente. Todo, según HRW, en total impunidad y ante la pasividad de las autoridades iraquíes. Y no sólo: según la organización, en la campaña anti homosexuales también están involucrados miembros de las fuerzas de seguridad. El Ministerio de Interior iraquí ha replicado que las acusaciones contra los militares tienen que apoyarse en pruebas aunque ha reconocido, por boca de un portavoz, que las denuncias por parte de los familiares de las víctimas son raras ya "que consideran hablar del asunto peor que el crimen en sí". El silencio hace que sea difícil establecer con claridad el número de personas asesinadas en los ataques homófobos. En Irak no hay una ley que prohíbe la homosexualidad, como pasa en muchos países de Oriente Próximo. Sin embargo, la ley islámica condena esta práctica y las milicias dicen actuar bajo su dictado. Aunque - subraya HRW - la violencia y las torturas que perpetran contradicen los principios del Islam.