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La OTAN inicia la retirada de Kosovo

El número de soldados desplegados pasará de 14.000 a 2.200 en dos años.- Chacón reitera que los cerca de 550 militares españoles regresarán antes de que acabe el verano

Diez años después de su entrada en Kosovo, entonces una provincia serbia, la OTAN acordó este jueves iniciar el repliegue en el territorio, ahora autoproclamado independiente, con un calendario que verá reducidos hasta 10.000 soldados el próximo mes de enero los 14.000 ahora destacados en la zona. El plan comenzará a aplicarse en cuestión de semanas, con el objetivo último de dejar la fuerza de KFOR limitada a unos 2.200 militares en un plazo máximo de dos años. La retirada será pactada y escalonada. La ministra de Defensa, Carme Chacón, reiteró que los alrededor de 550 soldados españoles estarán de vuelta antes de que acabe el verano.

"Los ministros han decidido hoy que las condiciones políticas y de seguridad permiten un ajuste progresivo de la configuración de KFOR", anunció el secretario general de la Alianza, Jaap de Hoop Scheffer, que preside la reunión de los 28 responsables de defensa aliados reunidos jueves y viernes en Bruselas. El objetivo del repliegue es convertir lo que hasta ahora era una fuerza de postguerra, que llegó a tener 50.000 hombres, en una fuerza de disuasión, "una fuerza menor basada en la inteligencia y en la sutileza", según Scheffer.

"El principio ha sido acordado", insistió el secretario general a falta de poder dar detalles sobre repliegue de efectivos y calendario, que deben determinar los mandos militares. La Alianza se da un plazo máximo de dos años -desde el momento en que empiece esta primera fase de repliegue, en cuestión de días- para dejar sus fuerzas reducidas a poco más de 2.000 soldados, con una fase intermedia de 5.700.

Este jueves se subrayó, con aplastante lógica, lo gradual de la retirada y, sin recriminar nada a España, se insistió en que a Kosovo acudieron los aliados juntos y que juntos saldrán de allí. La ministra Chacón sorprendió e irritó a los aliados el pasado mes de marzo al anunciar de forma unilateral que España iba a retirar su contingente en septiembre. "La decisión de no fue coordinada, para la retirada si lo será", enfatizó sobre el particular Scheffer. Chacón, en conferencia de prensa, repitió que la retirada española tenía que ver con el no reconocimiento por Madrid de la independencia kosovar.

El mensaje que quieren dar los aliados es que seguirán vigilando en el territorio -hoy reconocido como república independiente por unos 60 países- y que reconsiderarán las decisiones en función de las circunstancias. Nada de evacuación en desbandada. "Lo que quiero es que se haga de forma organizada y coherente, como una alianza y no con los países marchándose de forma unilateral", adelantó Robert Gates, secretario de Defensa de Estados Unidos, antes de la reunión.

Junto a las circunstancias de seguridad y políticas que permiten el repliegue en Kosovo, los aliados han tenido también en cuenta la crisis económica y financiera, que exige recortes presupuestarios, y la gran demanda que pesa sobre los limitados recursos castrenses de los distintos países en su condición de aliados o miembros de la UE con operaciones propias de estabilidad y gestión de crisis en diversas partes del mundo. Estados Unidos querría ver aparecer en Afganistán a algunos de estos soldados, pero Gates es realista: "Me gustaría, pero no me jugaría los garbanzos".

Los ministros también decidieron analizar a fondo el lanzamiento de una operación estable aliada contra la piratería en las inmediaciones de Somalia, que tome el relevo de la intermitente que concluye sus operaciones a finales de mes. Por ahora se va a estudiar el marco jurídico en que se podrá ejecutar, lo que incluye acuerdos con los países de la zona. "No hay calendario", indicó Scheffer. "Queda mucho por hacer. Pero al misión es necesaria". Ya tiene nombre operación Ocean Shield (Escudo océano).