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Castro califica de "ridícula historieta" la detención de dos espías cubanos infiltrados

Walter Kendall Myers y su esposa, Gwendolyn, han sido arrestados bajo la acusación de ser agentes castristas y espiar para Cuba durante 30 años

El ex presidente cubano Fidel Castro ha sido el primero en reaccionar al caso de dos supuestos espías cubanos infiltrados en el Departamento de Estado norteamericano. Castro ha calificado de "ridícula historieta" el reciente arresto de Walter Kendall Myers, y su esposa, Gwendolyn, bajo la acusación de ser agentes castristas y espiar para Cuba durante 30 años. "Lo curioso es que esa noticia sale a la luz 24 horas después de la derrota sufrida por la diplomacia de EEUU en la Asamblea General de la OEA [Organización de Estados Americanos]", señala el líder comunista en un artículo publicado ayer en la prensa.

Castro, que el próximo mes de agosto cumplirá 83 años, no confirma la versión del Departamento de Justicia estadounidense pero tampoco la desmiente. Sólo se limita a burlarse del suceso. "¿No les parece a todos bien ridícula la historieta del espionaje cubano?", dice.

Myers, de 72 años, y su esposa, de 71 años, fueron arrestados el jueves tras ser acusados de usar su acceso a información de seguridad clasificada para entregar datos al Gobierno cubano. Se enfrentan además a cargos de fraude, por usar medios electrónicos de comunicación y actuar como agentes ilegales, por lo que podrían enfrentarse a una condena de hasta 35 años de prisión.

Según informaciones procedentes de EE.UU, Myers trabajó para el Departamento de Estado desde 1977. Al parecer tuvo acceso a información clasificada de seguridad y por sus manos pasaron más de 200 informes de inteligencia sobre Cuba. Según la versión del Departamento de Justicia, el matrimonio se reunió con Castro en 1995.

El ex presidente cubano no lo desmiente, pero resta importancia al hecho. "Me he reunido durante ese tiempo con miles de norteamericanos por diversos motivos, individualmente o en grupos, en ocasiones con colectivos de varios cientos de ellos (...) por lo que apenas podría recordar detalles de una reunión con dos personas", escribe.

Según Castro, no es ninguna casualidad que el arresto de Myers y su esposa se produzca solo unas horas después de conocerse la decisión de la OEA, a pesar de la "oposición" de Washington, de derogar la resolución que permitió la exclusión de Cuba "¿Por qué no fueron arrestados antes y lo hacen en este momento?", se pregunta.

Castro aseguró que "la confrontación con Estados Unidos es ideológica y nada tiene que ver con la seguridad de ese país". No obstante, dijo que "los que de una forma u otra contribuían a proteger la vida de ciudadanos cubanos frente a planes terroristas y los proyectos de asesinar a sus dirigentes (...) lo hicieron por imperativos de sus propias conciencias y merecen todos los honores del mundo".