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Marruecos declara "adversario político" a un fotógrafo español

Rabat deniega renovar la acreditación de Rafael Marchante que trabaja para la agencia Reuters

Sus fotografías de los antidisturbios disolviendo a palos a los licenciados en paro en el centro de Rabat o de los inmigrantes subsaharianos escondidos en los bosques cerca de Ceuta tuvieron amplia repercusión. Quizá resultaron incómodas para las autoridades y por eso el Ministerio de Comunicación de Marruecos ha declarado "adversario político" a Rafael Marchante, gaditano de 36 años, que trabaja para la agencia Reuters en Rabat desde hace tres años.

El comunicado del ministerio confirma que "ha decidido no renovar la acreditación" de Marchante como periodista lo que en la práctica, al no poder ejercer su profesión, equivale a una expulsión del país. Aún así el comunicado insiste en que está "decisión soberana" no significa que "se ordene su expulsión".

Marchante no obtendrá una nueva acreditación porque "no ha respetado las reglas de la profesión" y "se comporta como un adversario político aprovechándose de su condición privilegiada de periodista", explica el ministerio. No le reprocha, sin embargo, haber manipulado ninguna fotografía. Rabat ha "invitado", estos últimos años, a un corresponsal francés y a otro árabe a abandonar el país, pero nunca lo había hecho hasta ahora con un español.

La agencia Reuters emitió el martes un comunicado en el que pide a Marruecos que "revise" su decisión de la que fue informada el jueves pasado por fax. Recuerda además que Marchante "ha actuado siempre con integridad, independencia e imparcialidad".

Marchante informó a la Embajada de España en Rabat de la sanción marroquí el viernes pasado, pero ésta sólo empezó a hacer gestiones, según él, el lunes por la tarde. El embajador Luís Planas pidió una cita con el ministro de Comunicación, Khalid Naciri, al que aún no ha podido ver. La diplomacia española "me ha dejado a los pies de los caballos", repetía Marchante el martes por la mañana.

A instancias de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se puso en contacto hace un año con su homólogo marroquí, Taieb Fassi Fihri, para disuadir a las autoridades de Marruecos de que sancionaran a dos periodistas españolas. Al final, Carla Fibla, corresponsal de la SER, y Beatriz Mesa, de la COPE, obtuvieron sus acreditaciones.