Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Venezuela expulsa al eurodiputado del PP Luis Herrero

La autoridad electoral ordena su salida "inmediata" por cargar contra el referéndum del domingo.- Chávez confía en que el "incidente" no empañe las relaciones con España

El eurodiputado del Partido Popular, Luis Herrero, ha denunciado hoy que su salida imprevista de Venezuela fue algo muy "parecido a un secuestro". Herrero, invitado en calidad de observador internacional por la oposición, fue expulsado a petición de la Comisión Nacional Electoral (CNE) venezolana por criticar públicamente la ampliación de horario de la consulta hasta las seis de la tarde y llamar "dictador" al presidente Hugo Chávez.

"No sé si en términos jurídicos, pero en términos coloquiales creo que secuestro es una palabra que se ajusta muy bien a lo que sucedió", ha contado Herrera a la agencia Efe en Sao Paulo, a donde ha llegado esta madrugada tras un accidentado viaje desde Caracas.

El Gobierno español ha convocado al embajador de Venezuela en Madrid, Alfredo Toro Hardy, para que dé explicaciones al director general de Iberoamérica sobre el trato recibido por el eurodiputado popular.

Herrero llegó a Caracas invitado por el partido democristiano Copei para participar como observador en el referéndum que determinará si se aprueba la enmienda constitucional que establezca la reelección indefinida de Hugo Chávez. En unas declaraciones emitidas por la cadena Globovisión, Herrero había criticado, entre otras cosas, la decisión del CNE de fijar el cierre de los centros de votación a las 18.00 hora local (23.30 hora peninsular española) en lugar de las 16.00 hora local (21.30 hora peninsular española) de anteriores ocasiones.

Tibisay Lucena, jefe del organismo electoral, afirma que las declaraciones de Herrero son una "agresión" contra el CNE y contra Venezuela, por lo que instó al Ejecutivo Nacional a que cumpliera "inmediatamente" con la solicitud de expulsión del eurodiputado. El CNE ha explicado que amplió el horario de votación en vista de que en las últimas consultas electorales los centros no pudieron cerrar hasta primeras horas de la noche debido a la amplia participación. Herrero, que sostuvo que la ampliación "no se justifica" y argumentó que la misma podría prestarse a "maniobras no democráticas", hizo también valoraciones políticas en favor de la oposición y contra el Gobierno de Chávez.

"Me levantaron en volandas"

"Estaba tomando un café en el hotel, cuando llegó una persona vestida de paisano que se identificó como policía y dijo que debía esperar un mensaje que enviarían para mí", ha contado Herrero. Tiempo después, afirma, llegó otra persona que se identificó como representante de la Cancillería (Ministerio de Exteriores) junto a "seis u ocho policías", que lo "levantaron en volandas" y lo metieron a la fuerza "dentro de una furgoneta", que partió sin que nadie le precisara el destino. "Mantuve la incertidumbre sobre el destino hasta que al cabo de un rato una de las personas que iba en la furgoneta dijo que me llevaban hacia el aeropuerto".

El vehículo, según Herrero, llegó al aeropuerto de Maiquetía y se dirigió directamente hacia la pista, para detenerse frente a la escalerilla del avión de la compañía brasileña Varig, donde el eurodiputado aclaró que no tenía consigo su pasaporte ni sus pertenencias, que habían quedado en el hotel. El representante de la Cancillería envío entonces un motorista, que al cabo de una hora regresó con el pasaporte de Herrero.

Durante ese tiempo, el eurodiputado asegura que fue obligado a permanecer dentro del vehículo, sin que nadie le informase nada sobre su situación ni sobre su destino, que finalmente conoció cuando entró en el avión de Varig. En ese momento, pudo comunicarse telefónicamente con el embajador de España en Venezuela, Dámaso de Lario, quien le dijo que avisaría a las autoridades españolas en Sao Paulo, en cuyo aeropuerto le recibió el vicecónsul en esa ciudad, Ignacio García.

Miembros de la delegación, entre ellos el también eurodiputado español Carlos Iturgaiz, se trasladaron esta madrugada (hora española) al aeropuerto de Maiquetía, a unos 30 kilómetros de Caracas, para entregarle a Herrero sus pertenencias, pero allí recibieron confirmación de que ya le habían embarcado en un avión con destino a Brasil.

Críticas del PP

El secretario de Relaciones Internacionales del PP, Jorge Moragas, ha lamentado el "deficiente" amparo que, hasta ahora, las autoridades diplomáticas y consulares españolas en Venezuela han dispensado a Herrero. Moragas ha condenado en nombre del PP la expulsión del eurodiputado y ha informado de que el líder del partido, Mariano Rajoy, se ha puesto en contacto con la delegación española del Partido Popular europeo y, en concreto, con el eurodiputado Carlos Iturgaiz.

Moragas ha explicado que, según relato de Iturgaiz, la delegación del PP solicitó a la Embajada española en Caracas "amparo y asistencia", y el embajador, Dámaso de Lario, les comunicó "que no podía acompañarles al aeropuerto porque no tenía disponible su coche blindado y no quería desplazarse sin coche blindado".

Del mismo modo, ha añadido Moragas, nadie de la Embajada ni del Consulado se ha dirigido hasta el momento al hotel donde se encuentran los otros tres eurodiputados españoles: Carlos Iturgaiz, Pilar Ayuso y Javier Pomés, quienes permanecerán en el país "juntos y unidos" para asistir al proceso electoral que tendrá lugar mañana en Caracas.

Chávez confía en que el "incidente" no empañe las relaciones

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha dicho hoy que confía en que el "lamentable incidente", en alusión a la expulsión por su Gobierno del eurodiputado español Luis Herrero, al que ha calificado de "indigno", "no empañe" las relaciones entre los dos países. "Tengo la fe de que este lamentable incidente producido de manera intencionada por ese indigno eurodiputado no empañe para nada las excelentes relaciones que tenemos con el Gobierno español y mucho menos con el pueblo español", ha dicho Chávez en rueda de prensa, en la que subrayó que a Venezuela "se la respeta".

Más información