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Obama quiere dar prioridad a la captura de Bin Laden

El equipo del presidente electo considera que la Administración Bush aparcó su búsqueda ante la ausencia de nuevas pistas

El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, quiere poner especial énfasis en lograr durante su mandato la captura de Bin Laden, ideólogo y principal responsable de los atentados del 11-S, según asesores de seguridad del político demócrata consultados por la CNN.

El equipo de Obama considera que la Administración Bush subestimó la importancia de capturar al terrorista más buscado por el FBI al comprobar cómo los intentos de la agencia de dar con el saudí terminaban siempre en fracaso.

"Materemos a Bin Laden y aniquilaremos a Al Qaeda. Ésa debe de ser nuestra máxima prioridad en materia de seguridad", llegó a decir Obama durante uno de los debates presidenciales que le enfrentaron a John McCain.

Pero capturar a Bin Laden no es una tarea sencilla. En mayo, Al Qaeda divulgó una cinta sonora con nuevas amenazas supuestamente salidas de la boca del terrorista saudí. Pero fuentes de la inteligencia estadounidense aseguran que no han tenido una pista sólida del paradero del cerebro de los ataques a Washington y Nueva York desde finales de 2001, cuando estuvo a punto de ser capturado en una batalla que enfrentó a sus seguidores con fuerzas estadounidenses en las montañas de Tora Bora, en Afganistán.

Robert Baer, un ex agente de la CIA, ha dicho a la CNN que después de hablar con una docena de colegas que han estado involucrados en el dispositivo para dar caza al líder de Al Qaeda, la mitad de ellos confesaron que creían que el terrorista estaba muerto. La otra mitad entendía que seguía con vida pero que en ningún caso estaban seguros de ello.

Los servicios de inteligencia estadounidenses creen que Bin Laden se esconde en áreas tribales de dificil penetración al noreste de Pakistán, una remota y primitiva región con montañas de más de 4.000 metros de altura, un terreno muy complicado para llevar a cabo cualquier búsqueda con garantías de éxito.

Robert Grenier, ex responsable de la CIA en Pakistán, asegura que la clave para vencer todos estos obstáculos está en dotarse de "un ejército de contactos" en las zonas donde Estados Unidos sospecha que pueda ocultarse Bin Laden.

El Gobierno de Estados Unidos ofrece una recompensa de 25 millones de dólares por información que conduzca a Bin Laden, pero personal estadounidense que han trabajado sobre el terreno advierte de que la gente de las tribus paquistaníes podrían considerar una deshonra aceptar dinero.

Washington, además, se ha topado con un incoveniente diplomático de última hora. Su ofensiva contra líderes de Al Qaeda ha provocado víctimas inocentes cuyas muertes han sido denunciadas por el Gobierno de Islamabad, que considera además una injerencia en la soberanía paquistaní la política de incursiones áreas emprendida por el Pentágono.

Pese al desafío, la mayoría de expertos considera importante lograr la detención de Bin Laden. "No creo que el pueblo estadounidense acepte que renunciemos a su captura. Seríamos el hazmereír del mundo", ha dicho Dalton Fury, el jefe militar de las operaciones especiales en Tora Bora.

Encuentro de vicepresidentes

El vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, recibirá mañana en su residencial oficial en Washington al que será su sucesor, el senador por Delaware Joe Biden, con quien celebrará una reunión privada. El encuentro, en el que también estarán presentes la esposa

de Cheney, Lynne, y la de Biden, Jill, tiene lugar después de que el presidente electo, Barack Obama se reuniera este lunes en la Casa Blanca con el mandatario estadounidense, George W. Bush.

Tommy Vietor, un portavoz del equipo de transición de Obama y Biden, informó en un comunicado de que el contenido de la conversción será privado, aunque al igual que ocurrió el lunes podría

haber filtraciones. Cheney prometió durante un discurso la semana pasada que el periodo de transición sería "fluido y digno". Biden fue muy crítico con la gestión del actual número dos de la Casa Blanca durante la campaña electoral.

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