"Mi hijo está sobrepasado y deprimido"

El padre del adolescente marroquí encarcelado por sustituir la palabra "rey" por "Barça" narra el sufrimiento de su primogénito

"Mi hijo está sobrepasado y deprimido y para nosotros, en la familia, es también un tremendo mazazo". Mohamed Belassal, marroquí de 43 años, narra con voz embargada la "pesadilla" que vive desde hace casi mes y medio su hijo Yassin y todo el círculo familiar.

Yassin, de 18 años, fue condenado por un tribunal de Marraquech a 18 meses de cárcel por faltar el respeto al soberano Mohamed VI. Escribió en la pizarra de su instituto de Ait Ourir, al pie de las montañas del Alto Atlas, la divisa de Marruecos (Dios, Patria y Rey), pero sustituyó la última palabra por Barça.

El padre prefiere no recordar lo que escribió su primogénito. "Mi hijo es un deportista, práctica el karaté y el fútbol y no se pierde un partido del Barça", afirma por teléfono. "Acude al café para seguirlos porque en casa no tenemos tarjeta [pirateada] para poder verlos", precisa. "Coleccionaba fotos de jugadores del Barça, pero lo hacía a hurtadillas porque yo no quiero que se distraiga sino que estudie".

"Si él está mal nosotros también, yo no duermo desde septiembre y mi mujer llora con frecuencia"

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Desde el 13 de septiembre no ha vuelto a ver jugar al equipo azulgrana. Desde ese día está detrás de los barrotes aunque su juicio tardó en celebrarse porque al magistrado instructor le dio tiempo a buscarse un abogado, señala el padre desmintiendo la versión de la prensa marroquí.

La víspera Yassin había sido detenido por la Gendarmería por "manipular" la divisa de Marruecos. "Fue obra de un grupo de chavales, pero los agentes se ensañaron con mi hijo porque era el único mayor de edad", asegura Mohamed.

Una visita semanal

Él y su mujer le hacen una visita semanal a la prisión de Boulmharez (Marraquech). "Ayer [jueves] tocó y nos contó que está hacinado en una gran celda con entre 60 y 80 presos comunes", explica. "Me preocupa que no pueda seguir estudiando porque debería acabar en junio el bachillerato y después me hubiese gustado que fuese a la universidad".

"Si él está mal nosotros también, yo no duermo desde septiembre y mi mujer llora con frecuencia", prosigue el padre que es profesor de educación física en un instituto de Marraquech. "Mi hija pequeña Safa, de 7 años, también sufre mucho". "Está muy apegada a él". Mohamed tiene otros dos hijos, Oumaina, de 16 años, y Amin, de 14.

Toda la familia se ha trasladado a vivir a Marraquech. "Acabo de alquilar un piso aquí porque mi mujer ya no soportaba el pueblo y nuestra casa de allí", explica el padre. "Todo le recordaba a nuestro hijo ausente". "Me pidió que nos mudásemos".

El abogado de Yassin ha presentado un recurso contra la sentencia "que se verá en los próximos días", informa el padre que desconoce la movilización de la sociedad civil marroquí exigiendo la puesta en libertad del chaval. "Imploramos al rey de que ponga fin cuanto antes a nuestra pesadilla", concluye Mohamed pidiendo un indulto real para su hijo. Con motivo de las fiestas religiosas Mohamed VI indulta a cientos de personas. La próxima, el Aid el Kabir (Sacrificio), está prevista para finales de diciembre.

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