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Rusia rehabilita al zar Nicolás II

El Tribunal Supremo ruso dictamina que el último de la dinastía Romanov fue asesinado de forma ilegal por los revolucionarios bolcheviques

El Tribunal Supremo ruso ha rehabilitado la figura del último zar, Nicolás II, asesinado por los revolucionarios bolcheviques en 1918 junto a toda su familia, al dictaminar que fue fusilado de forma ilegal. Concede por tanto a los descendientes de los Romanov la condición de víctimas de un crimen a los ojos de la justicia rusa, algo que venían reclamando desde hace años.

Se trata de una sentencia simbólica que rehabilita la figura del zar Nicolás al considerarlo víctima de una "injustificada represión". En la práctica, tiene escasas consecuencias. Los descendientes del último zar podrían reclamar hasta 10.000 rublos, (unos 300 euros) si hubieran perdido propiedades inmobiliarias durante el periodo soviético. Lo que dice el Supremo ruso es que el fusilamiento del zar, llevado a cabo por un grupo de bolcheviques según una sentencia de un órgano no legítimo, fue ilegal.

El último de los zares de Rusia fue fusilado el 17 de julio de 1918, junto a su mujer y sus cinco hijos, por un grupo de bolcheviques en la residencia Ipatiev de la ciudad de Yekaterimburgo, en los Urales. Los cuerpos fueron enterrados en un bosque de la misma propiedad. Los revolucionarios intentaban impedir que se pusiera al frente de las fuerzas contrarrevolucionarias. No hubo juicio previo. Los restos atribuidos al zar, su esposa y tres de los hijos fueron hallados en 1979 y, tras ser identificados, sepultados en San Petersburgo en 1998. Este mismo año se ha certificado que los restos de otros dos de los hijos, hallados en 2007 a 70 metros de donde reposaron los primeros, eran los del zarevich Alexei y la gran duquesa María.

Rehabilitación

Rusia, en un proceso de enorgullecimiento parejo al desarrollo económico que viene experimentando a lomos de los precios del petróleo, intenta rehabilitar a figuras del pasado y víctimas de la represión política. El proceso comenzó con Jruschov y continuó con Gorbachov, pero se interrumpió con la caída del régimen soviético. Una ley, aprobada poco antes de la caída de la URSS, sitúa " el punto cero de la historia legal de Rusia en octubre de 1917" y trata de rehabilitar a los injustamente tratados por el régimen soviético. Ese documento, que ha permitido rehabilitar a más de 700.000 personas, tiene un alcance limitado y no llega a los que lucharon contra el régimen. Descendientes de los Romanov y grupos monárquicos llevaban años pidiendo la rehabilitación que han obtenido muchas de las víctimas del régimen soviético.

El año pasado, el Supremo estableció que no se podía reconocer a la familia real como víctima de un asesinato por un tecnicismo jurídico: nunca fueron acusados de ningún crimen, por lo que era imposible suprimir esa acusación. La decisión fue recurrida y ahora el Supremo anula esa sentencia anterior.

El veredicto ha sido acogido con satisfacción por la Casa Imperial rusa, encabezada por la Gran Duquesa María Románova, residente en España y que reclamaba desde 2005 la rehabilitación del zar. "Estoy muy contento por esa decisión, pues se ha hecho justicia y se ha puesto el punto final a este asunto", ha declarado el abogado de la Casa Imperial, Guerman Lukianov, a la agencia Interfax. También ha aplaudido la sentencia la Iglesia Ortodoxa Rusa, que canonizó al zar en 2000 como "mártir del comunismo" y que exigía al Estado ruso hacer "justicia histórica" y condenar el magnicidio cometido por los bolcheviques.