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La Iglesia católica, dispuesta a dialogar con Correa sobre la nueva Constitución

La Conferencia Episcopal rechaza el texto, aprobado en el referéndum del domingo, por alejarse de los "valores cristianos"

La Iglesia católica de Ecuador ha expresado su disposición a dialogar con el Gobierno pese a las discrepancias manifestadas durante la campaña del referéndum aprobatorio de la nueva Constitución, que fue apoyada en las urnas el pasado domingo con el 64% de los votos a favor.

El presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana y obispo de la ciudad de Guayaquil, monseñor Antonio Arregui, que ha criticado duramente el texto constitucional por abrir las puertas al aborto y a la integración de familias de parejas de homosexuales, ha aceptado el triunfo del oficialismo en el referéndum y la convocatoria al diálogo nacional lanzada por el Gobierno. "El diálogo para la Iglesia es un método institucional, es decir, es normal, es habitual y, ciertamente, estamos abiertos al diálogo con el Gobierno, como hemos estado, incluso, en los momentos de mayor tensión", remarcó Arregui en declaraciones difundidas por la emisora Radio Quito.

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana también había calificado al proyecto de "estatista" y alejado de valores cristianos. Como respuesta, el Gobierno aseguró que "ciertas élites" de la Iglesia católica, "ultraconservadoras", estaban ligadas a grupos de derechas que se oponían a los cambios propuestos en la nueva Constitución.

Diálogo nacional

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, tras conocer la abrumadora victoria en el referendo de su tesis constitucional, convocó a un diálogo nacional a todos los sectores de la sociedad sobre la base del nuevo marco jurídico. Arregui acogió el llamamiento gubernamental tras aclarar que la Iglesia católica nunca ha participado en política, aunque reiteró que está dispuesto a mantener un diálogo directo con Correa con el fin de lograr la unidad nacional, dejando de lado las discrepancas.

Otro sector que también se ha apuntado al diálogo es el de los indígenas, que habían mantenido un "apoyo crítico" al Gobierno. El presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), Marlon Santi, ha asegurado que su organización está abierta al diálogo sobre asuntos de interés común y que ha respaldado y defenderá la nueva Constitución.

"La Conaie siempre ha estado dispuesta a dialogar, pero siempre con las cosas en claro", porque "tenemos una historia y derechos a exigir", ha remarcado Santi, después de aclarar que "cualquier proceso de diálogo estará sujeto a una agenda" programada sobre asuntos específicos.

Por su parte, el vicepresidente de la Conaie, Humberto Cholango, que también lidera Ecuarunari, la organización indígena de la sierra andina, ha alertado a la ciudadanía sobre posibles intentos de la oposición para neutralizar la puesta en vigor de la nueva Constitución. Cholango ha pedido a sus compatriotas y al Gobierno configurar "un proceso de unidad mucho más fuerte y serio". "Sabemos que la derecha y la oligarquía van a intentar seguir neutralizando a esta nueva Constitución", ha señalado.