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McCain: "Vamos a recuperar la confianza de los estadounidenses"

John McCain asegura en su discurso de cierre de la Convención Republicana que tiene "el historial y las cicatrices" que demuestran su amor por EE UU

John McCain se ha presentado ante sus seguidores, en la jornada de clausura de la Convención Republicana, como el cambio que necesita Estados Unidos. En su discurso de aceptación de la candidatura , interrumpido en varias ocasiones por manifestantes contrarios a la guerra de Irak, el senador por Arizona ha reiterado su intención de devolver al país al "camino de la paz y la prosperidad". "Vamos a recuperar la confianza de la gente. Quiero estar a vuestro lado y luchar por vuestro futuro", ha prometido.

En su intervención, bastante menos agresiva que la de su número dos Sarah Palin, McCain ha incidido en el cambio que representa su postura respecto a la Administración Bush, sobre todo en cuanto a la apertura y la colaboración entre partidos. Flanqueado por una pantalla donde se proyectaba la imagen de la bandera estadounidense, ha tendido la mano a la oposición: "Una y otra vez he colaborado con miembros de ambos partidos para solucionar los problemas que había que solucionar. Y así es como gobernaré como presidente. Extenderé la mano a todo aquel que me ayude a hacer progresar el país de nuevo". Y para que quedase claro, el veterano senador ha asegurado que tiene "el historial y las cicatrices que lo demuestran".

"Tenemos que dejar de gritarnos los unos a los otros", ha dicho el senador por Arizona, una afirmación que ha dado pie a referirse a su oponente, el demócrata Barack Obama: "Tienes mi respeto y mi admiración", a lo que ha añadido que, aunque hay cosas en las que no coinciden, tienen en común el ser estadounidenses, "y eso es lo más importante".

"Se acerca el cambio"

El senador por Arizona, quien se ha distanciado de Bush hasta ahora en su campaña, ha explicado su "disposición a liderar sus planes para desafiar a los poderes establecidos". "Déjenme ofrecer un aviso a la gente de siempre en Washington, la que no hace nada, gasta mucho, piensa en ella primero y en el país después: se acerca el cambio", ha afirmado John McCain en su discurso, en el que ha abordado también la acritud que existe entre los dos principales partidos, el demócrata y el republicano.

"Necesitamos cambiar la manera en que el Gobierno hace casi todo. Luchad conmigo. Luchad por lo que es lo mejor para nuestro país. Luchad por los ideales y la libertad de todos", ha recalcado.

Veterano de guerra

McCain no ha omitido el reciente conflicto en el Cáucaso y ha remarcado su apoyo a Georgia, cuya población necesita su ayuda y sus plegarias. Además, ha prometido restablecer las buenas relaciones con Rusia "para no volver a una guerra fría", aunque ha dicho que Estados Unidos "no debe mirar hacia otro lado en caso de agresión y de no respeto al derecho internacional". Más aún, McCain ha criticado a los líderes rusos, de los que ha dicho: "Son unos corruptos cuya ambición por el petróleo y el poder les ha desviado de los ideales democráticos y las obligaciones ligadas a un uso responsable del poder".

Veterano de la guerra de Vietman, McCain no ha dejado escapar la oportunidad, como ha hecho también en previos actos de campaña, de recordar su experiencia militar y el servicio prestado a su país, cuya "inspiración y amor" le hicieron capaz de soportar los sufrimientos del cautiverio en Hanoi: "Lo amaba porque no era sólo un lugar, sino una idea, algo por lo que merecía la pena luchar. Ya nunca fui el mismo". "Ya no me pertenecía a mí mismo. Pertenecía a mi país", ha reafirmado McCain.

El tema de la seguridad ha sido otra de las lineas vertebrales de la alocución del candidato republicano, quien ha asegurado que "odia la guerra", y que por ello tratará de proteger a su país y usará "su experiencia para conseguir una paz estable y duradera".

La intervención de Cindy McCain

Minutos antes de la aparición sobre el escenario del Xcel Energy Center de St Paul del candidato presidencial, su esposa Cindy ha pronunciado unas palabras de apoyo a la figura de John McCain. Cindy McCain ha hablado sobre las cualidades de su esposo como padre, como amigo, como marido y como persona en la que confiar como líder. En este aspecto ha resaltado también la importancia de la presencia de Sarah Palin en la candidatura republicana a la Casa Blanca: "John es alguien en quien se puede confiar para llevar el timón, pero siempre he pensado que es importante que el timón también sea dirigido por una mujer". Además, ha mencionado el trabajo humanitario que desarrolla en distintos lugares del mundo.

La lista de oradores de la jornada de cierre ha incluido también al gobernador de Minesota y aparente finalista en la selección de candidato a la Vicepresidencia, Tim Pawlenty, nominación que recayó finalmente en la gobernadora de Alaska, Sarah Palin. También han intervenido el ex senador Bill Frist y el senador por Florida y ex presidente del Comité Nacional Republicano Mel Martínez, así como el que fuera secretario de Seguridad Nacional Tom Ridge.

Palin ya no es una desconocida

La candidata republicana a la Vicepreidencia, Sarah Palin, era hasta hace una semana una completa desconocida para el público estadounidense, pero el miércoles más de 37 millones de personas siguieron su discurso por televisión.

Según la consultora de audiencias Nielsen, un total de 37,2 millones de espectadores vio el discurso de aceptación de la gobernadora de Alaska, de 44 años, desde St.Paul, Minesota. Seis cadenas de televisión (ABC, CBS, NBC, CNN, FOX y MSNBC) transmitieron su intervención en el Xcel Energy Center, donde se celebra esta semana la Convención Republicana.

En comparación, el candidato demócrata a la Vicepresidencia de EE.UU., Joe Biden, atrajo 24 millones de telespectadores con su discurso el miércoles de la semana pasada en Denver (Colorado).

Así, Palin ha superado no solo la audiencia de Biden, sino también la de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín, la cual fue seguida 34 millones de personas, y la ceremonia de los Oscar, que fue vista por 32 millones de telespectadores.

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