Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rusia prueba un misil de largo alcance en plena crisis

Moscú lanza un Tópol, misil intercontinental capaz de sortear el escudo antimisiles

De la propaganda verbal a la militar, Rusia ha aportado un grano más a la empantanada crisis del Caúcaso con el ensayo de un misil Tópol, según ha informado las agencias de información rusas citando fuentes del complejo nuclear ruso. El Tópol es un misil balístico intercontinental capaz de atravesar un escudo antimisiles como el que Estados Unidos está levantando en Polonia y la República Checa, y que ha motivado una de las mayores escaladas de tensión entre Rusia y los países OTAN desde la caída de la URSS.

Moscú ha lanzado el Tópol desde Plesetsk en plena escalada de la crisis que ha sembrado el reconocimiento de las regiones en territorio georgiano, Osetia del Sur y Abjazia, como países independientes. La OTAN y la Unión Europea han condenado la decisión y ha reiterado su deseo de que el Gobierno de Vladímir Putin y Dmitri Medvedev "reviertan" su reconocimiento.

El Tópol M, de ojivas divisibles con múltiples cargas nucleares, es un arma de nueva generación que, según los rusos, puede penetrar cualquier escudo nuclear. Su alcance es de unos 10.000 kilómetros y puede llevar 550 kilotones de material nuclear. Precisamente en el primer desfile por la victoria contra la Alemania nazi presidido por Medvédev, el primero también con exhibición de armamento, el Topol fue uno de los misiles estrella del acto.

En plena guerra entre Rusia y Georgia por el control de la región rebelde de Osetia del Sur, la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, se trasladó hasta Varsovia (Polonia) para poner rubrica al acuerdo para la puesta en marcha del polémico escudo antimisiles. La crisis desatada ha llevado también a un refuerzo del control y presencia de las fuerzas rusas y de la OTAN en aguas del Mar Negro . La Alianza Atlántica, sin embargo, se ha apresurado a aclarar que la presencia de cuatro fragatas en el Mar Negro es de "rutina" y "no tiene relación con la crisis de Georgia".

Por su parte, la UE, a través del ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, ha anunciado que contempla la posibilidad de sancionar a Rusia por su comportamiento en la crisis del Caúcaso.