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Schwarzenegger se pone en huelga

El gobernador de California se niega a promulgar nuevas leyes hasta que el Parlamento apruebe el nuevo presupuesto

Arnold Schwarzenegger, el gobernador de California, ha hecho honor a los papeles de tipo duro que su físico de culturista le proporcionó en su carrera como actor en Hollywood y ha respondido al mes de retraso que lleva el parlamento de su Estado para aprobar los presupuestos. En concreto, el gobernador se ha negado a firmar nuevas leyes alegando que no tiene sentido aprobarlas si van a nacer sin dotación presupuestaria.

"No hay excusa para la incapacidad de la Legislatura [parlamento de California] para alcanzar un acuerdo y enviarme un presupuesto que pueda firmar", declaró Schwarzenegger en la madrugada del jueves (hora española). California comenzó su año fiscal el pasado 1 de julio y a día de hoy continúa sin tener aprobado un presupuesto.

"Hasta que la Legislatura no apruebe un presupuesto que pueda firmar, no firmaré ninguna de las leyes que promulguen", ha explicado, añadiendo que incluso utilizaría su derecho a vetar las leyes. Una ley entra en vigor doce días después de su aprobación aunque no la haya firmado el gobernador, según la ley de California.

Con un déficit presupuestario de más de 15.000 millones de dólares (9.717 millones de euros), los parlamentarios no logran ponerse de acuerdo en cómo encajarlo. Los demócratas, que controlan la cámara, proponen nuevos impuestos, algo a lo que los republicanos se oponen tajantemente. No la primera vez que California, que padece la segunda peor situación financiera entre los estados de EE UU, aprueba con retraso su presupuesto. Pero en esta ocasión, los analistas prevén que las empresas proveedoras de servicios al estado tendrán más problemas para tomar préstamos ante la falta de pago a causa de la crisis financiera por la que atraviesa el país.

El miedo a la falta de liquidez llevó a Schwarzenegger a decretar recortes en el salario de la mayoría de los funcionarios de California la semana pasada. Desde entonces y hasta la aprobación de un nuevo presupuesto, cobrarán el salario mínimo federal: 6,55 dólares por hora (4,24 euros). Los empleados del estado recobrarán la diferencia salarial perdida una vez se apruebe el nuevo presupuesto.

Los parlamentarios de California tienen suspendido el sueldo hasta que se pongan de acuerdo. Ellos también recuperarán el dinero no percibido una vez haya un presupuesto. Esto último irrita al gobernador. "No deberían recibir su dinero, ni verlo nunca más", ha declarado al diario Los Angeles Times.