Betancourt: "He llorado mucho mientras estuve secuestrada, ahora lloro de alegría"

La ex candidata a la presidencia de Colombia ha sido recibida por Nicolas Sarkozy.- En una entrevista con una radio francesa, la política cuenta cómo estuvo encadenada tres años

Bogotá / París - 04 jul 2008 - 14:28 UTC

La secuestrada más conocida del mundo, la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, de 46 años, ha pisado suelo francés este viernes pasadas las 16.00 (hora peninsular española) recibida por el presidente Nicolas Sarkozy y la esposa de éste, Carla Bruni. En una breve y emotiva intervención tras bajar del avión, Betancourt ha dicho en francés que durante sus seis años de secuestro por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ha "llorado mucho". "Ahora lloro de alegría", ha dicho mientras sonreía y agarraba la mano de Sarkozy.

Betancourt, que lucía un traje de chaqueta y pantalón oscuro y camisa blanca y llevaba el pelo recogido en una trenza, ha llegado al aeropuerto militar de Villacoulay, a las afueras de París, acompañada de su familia en el mismo avión que llevó a sus hijos a Colombia después de su liberación. La política, liberada el miércoles del cautiverio al que las FARC la sometió en la selva, se reencontró el jueves con su familia.

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Ingrid Betancourt, que también tiene nacionalidad francesa, ha agradecido poder "respirar el aire de Francia", país al que ha dado las gracias así como a "este hombre extraordinario", en referencia a Sarkozy . "Todos habéis compartido mi desesperanza y habéis creído que era posible mi libertad, expresando vuestros pensamientos", ha dicho Betancourt, quien ha asegurado que mientras estuvo encadenada y maltratada recibía "vuestros mensajes desde el fondo de la selva.

"Espiritualmente estoy partida, pero ahora estoy viva y libre, en este momento necesitamos cogernos de la mano y aprovechar esta felicidad increíble", ha declarado Betancourt en un pequeño discurso cargado de emociones. "Acabo de dejar Colombia, a mis compañeros de cautiverio, pero ahora quería estar con mi otra familia porque Francia es mi casa también, os llevo en mi corazón y os doy el agradecimiento de los colombianos".

"Le debo la vida a Francia. Si Francia no hubiera luchado por mí no estaría haciendo este viaje extraordinario", ha dicho una Betancourt que asegura estar "en plena forma"física. Junto a esta mujer, que se ha mostrado desde su liberación muy lúcida y sin rastra alguna de síndrome de Estocolmo, la han acompañado sus hijos, Mélanie y Lorenzo, su hermana Astrid, su ex marido Fabrice Delloye, y su actual esposo, Juan Carlos Lecompte.

"Gracias a Dios por el milagro"

Para esta mujer, que tras seis años ha podido abrazar a sus hijos, a su marido y a su madre, se ha "producido un milagro y se lo agradezco a Dios, al cielo". A continuación se ha referido a la "extraordinaria operación" del Ejército de Colombia que puso fin a su infierno. Se ha felicitado de que todo se resolviera "sin un solo tiro", se logró "lo que parecía imposible para que todo lo que había que hacer, se hiciera sin muertos". Cuando fue secuestrada hace seis años "la alternativa era una operación militar a sangre y fuego" y ha asegurado que los secuestrados "no tenían ninguna oportunidad de vivir". Por ello, la resolución a su secuestro ha sido "una operación de inteligencia, con extraordinarias personas que han participado en ella".

Antes que Ingrid Betancourt habló el presidente francés: "Bienvenida. Francia la quiere y está feliz", ha dicho Nicolas Sarkozy, quien ha asegurado que a la secuestrada se la esperaba "desde hace mucho tiempo. Toda Francia está impresionada de cómo vuelve, con esa sonrisa, esa fuerza", ha declarado el jefe de Estado francés, quien minutos antes la había abrazado, al igual que su esposa, Carla Bruni, al pie de la escalerilla del avión oficial en el que viajó desde Bogotá la ex cautiva de la guerrilla colombiana.

Sarkozy evocó a los "verdugos y torturadores" que se portaron, ha aseverado, "tan mal" con ella, que ahora está "aquí libre, radiante, con la vida por delante y su familia en torno suyo".

Previamente, en una entrevista con una radio francesa, Betancourt se ha referido a uno de los actos previstos para la próxima semana: un encuentro con el papa Benedicto XVI. "Bendito sea Dios, es una cita que no se puede perder", dijo la política franco-colombiana, de 46 años, católica y ferviente creyente en Dios y la Virgen, al referirse a la entrevista con el Pontífice. El Papa había enviado en repetidas ocasiones distintos mensajes en los que clamaba por la liberación de todos los secuestrados en Colombia y por la reconciliación en el país.

Betancourt podría estar de regreso en Colombia a tiempo para las celebraciones del día de la Independencia Nacional, el 20 de julio, en el que se realizarán marchas en todo el país por la liberación de los secuestrados.

Encadenada

En la entrevista Betancourt contó que durante tres años estuvo encadenada las 24 horas del día y que había momentos en que los captores los sometían a malos tratos, pero que pese a todo intentó "vivir con dignidad". "Intentaba llevar las cadenas y tratar de vivir con dignidad, aunque a veces notaba que era inaguantable", dijo Betancourt a Europe 1 unas horas antes de su llegada a París. Preguntada sobre las humillaciones a la que los sometían los secuestradores de las FARC, contestó que "había momentos de malos tratos", que el comportamiento que recibían de los guerrilleros "era fluctuante" y que "sabía que en cualquier momento ese lado cruel podía surgir". La ex candidata ha rehusado dar más detalles de sus torturas. "El público no debería conocer esos detalles sórdidos". Por último, reconoció que estaba "muy sorprendida" por la popularidad que tiene y dio las "gracias por haberle acompañado". "Siento que estoy como favorecida por Dios", ha dicho a modo de conclusión.

Tras la ceremonia de bienvenida de esta tarde, Sarkozy y su esposa ofrecerán una recepción en el Elíseo para Betancourt, sus familiares, los miembros de los comités de apoyo que lucharon por su liberación, y personalidades políticas y del mundo del espectáculo. Mañana, la protagonista de esta historia se someterá a una serie de exámenes médicos en un hospital militar de París.

Fernando Vallejo no celebra

Entre tantas celebraciones tras la liberación de Ingrid Betancourt, una conocida voz colombiana ha aparecido para criticar a la ex candidata. El escritor Fernando Vallejo, autor de La virgen de los sicarios , y quien participa en una feria de literatura en Brasil, ha lamentado en entrevista al periódico O Globo la liberación de Betancourt, a quien calificó de una persona "fea". Vallejo, conocido por sus opiniones agresivas, afirma que Betancourt ha buscado estar en las portadas de todo el mundo, pues "fue a la región de la guerrilla contra todas las advertencias por su seguridad". El escritor también ha acusado a la familia de inventar que Betancourt estaba enferma. "La he visto muy sana en las fotos, rosada".

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