Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Castro dice que no se aferrará al poder

El líder cubano se refiere por primera vez a su posible retirada definitiva de la vida pública

El presidente cubano, Fidel Castro, aseguró ayer que no se aferrará al poder ni cerrará el paso a las nuevas generaciones de dirigentes que han de tomar el relevo de la revolución. Las declaraciones del líder comunista se producen en vísperas de las elecciones al Parlamento que tendrán lugar en la isla el 20 de enero, y que deben desembocar antes del 5 de marzo en la elección de un nuevo presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, cargos que hasta ahora siempre ha ocupado él.

Castro, que no aparece en público desde hace 16 meses debido a una grave enfermedad, sorprendió a propios y extraños con una carta leída durante el programa de la televisión Mesa Redonda, dedicado al tema "Cuba: derechos Humanos, cambio climático y la solidaridad".

Luego de reflexionar sobre la recién concluida cumbre de Bali y la decisión anunciada el lunes por las autoridades de que Cuba firmará en breve dos pactos de derechos humanos de la ONU, Castro entra de lleno en el tema de su posible sucesión: "mi deber elemental no es aferrarme a cargos ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me toco vivir".

Las palabras de Castro rebotaron enseguida y leventaron expectativas en medios diplomáticos y periodísticos: es la primera vez que se refiere con tal claridad a este asunto, y en momentos en que la isla se discute sobre que cambios económicos y políticos es necesario hacer al modelo socialista cubano para que la revolución sobreviva.

En otro pasaje de su carta, Castro asegura: "No albergo ilusiones, mi más profunda convicción es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana, que posee un promedio educacional cercano al 12 grado, casi un millón de graduados universitarios (...) requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez".

El líder cubano afirmó que "ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos".