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Aumentan las presiones sobre Musharraf

El sub Secretario del Departamento de Estado de EE UU viajará a Pakistán esta semana para pedir el fin del estado de excepción.- La ex primera ministra, Benazir Bhutto, exige la renuncia del general

La presión sobre el presidente paquistaní, el general Pervez Musharraf, aumenta. La ex primera ministra y líder de la oposición, Benazir Bhutto, le ha exigido hoy que renuncie, mientras Washington ha anunciado la visita del sub Secretario de Estado, John Negroponte, para pedirle que ponga fin al estado de excepción y convoque a elecciones libres y justas.

Bhutto, quien vuelve a estar bajo arresto domiciliario por segunda vez en cuatro días, ha asegurado que Musharraf ha acabado "con la hoja de ruta de la democracia" en Pakistán y ha calificado el régimen del general paquistaní como una "dictadura".

"Hay un consenso generalizado de que Musharraf debe irse. La situación en el país sólo puede agravarse si continúa en el poder. Éste es un país con armas nucleares, y el poder militar sigue extendiéndose", ha asegurado la líder opositora en una entrevista telefónica concedida a Sky News.

Por su parte, desde Washington un portavoz del Departamento de Estado ha confirmado el viaje de Negroponte, después de los continuos llamamientos del goberno de George W. Bush para que Musharraf vuelva "a la senda de la democracia".

Gran Bretaña se ha sumado hoy a Estados Unidos y a las Naciones Unidas, y ha dado hoy un ultimatum de 10 días a Musharraf para que levante el estado de emergencia y deje la jefatura del ejército.

El régimen de Musharraf mantiene el estado de excepción desde el 3 de noviembre y ayer avisó que no iba a tolerar la manifestación convocada hoy por la oposición contra la ola de arrestos que vive el país. Antes de ser arrestada ayer por segunda vez en menos de una semana, Bhutto había exigido a Musharraf que abandonase su cargo al frente de las Fuerzas Armadas y fijase una fecha de las elecciones.

Bhutto está retenida en la vivienda de un dirigente de su formación, el Partido Popular de Pakistán (PPP), después de que el gobierno regional del Punjab (donde se encuentra Lahore) emitiera una orden de arresto domiciliario contra ella que será efectiva una semana.

Las autoridades, que han acordonado la zona con barricadas y alambres de púas y han desplegado cientos de policías en la zona, sostienen que estas medidas se han tomado para garantizar la seguridad de la líder opositora.

El presidente paquistaní anunció el pasado domingo que las elecciones parlamentarias se celebrarían antes del 9 de enero aunque las había retrasado tras decretar el estado de excepción. La comunidad internacional ha forzado al mandatario a recular aunque Musharraf sigue su pulso con la oposición paquistaní.

Más arrestos

Cientos de activistas han sido detenidos en los prolegómenos de la "larga marcha" auspiciada por el Partido Popular de Pakistán (PPP), que ha salido hoy de Lahore compuesta por unos 200 vehículos.

"El Gobierno ha intentado obstaculizar la marcha, pero nosotros continuaremos", ha declarado el secretario general del PPP en la región del Punjab, Ghulam Abbas.

La protesta está encabezada por el líder del PPP en Punjab, Shah Mahmood, que ha declarado que la caravana, declarada ilegal por el Gobierno, recorrerá los cerca de 270 kilómetros que separan Lahore de Islamabad pese al gran despliegue policial.

Bhutto había denunciado horas antes que en la región han sido detenidas unas 7.500 personas.

De forma paralela, las fuerzas de seguridad lanzaron anoche una redada en Lahore en la que arrestaron a unos 200 activistas del PPP, mientras que en todo el Punjab son unos 3.000 los que se encuentran detenidos, según un portavoz de la formación.