EE UU condena el ataque de los rebeldes kurdos contra Turquía y exige el cese de la violencia

Los kurdos matan a 12 soldados turcos en una emboscada junto a la frontera de Irak.- La respuesta militar turca deja 32 kurdos muertos.-

El presidente de EE UU, George W. Bush, ha condenado el ataque perpetrado hoy contra soldados turcos por milicianos del Partido de los Trabajadores del Kurdistan (PKK), y ha pedido que cese la violencia.

"El presidente Bush condena enérgicamente los ataques violentos en la provincia de Hakkary", afirma en un comunicado el portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe, quien ha añadido que estos ataques son "inaceptables y deben cesar ya". Igualmente, el portavoz del departamento de Estado estadounidense, Sean McCormack, se ha mostrado indignado por el ataque, y ha condenado categóricamente al PKK por lo ocurrido.

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Un total de 12 soldados turcos han resultado muertos cerca de la frontera con Irak en una emboscada tendida por milicianos rebeldes kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, según han informado fuentes militares turcas, que añaden que la respuesta militar ha causado la muerte de 32 milicianos. El incidente se produce mientras el Gobierno de Ankara estudia realizar una operación militar contra los rebeldes entrando incluso en territorio iraquí, para lo que ya ha obtenido el permiso del Parlamento. El primer ministro turco se reunirá hoy con el mando militar para decidir los "pasos" a seguir tras el ataque.

La situación se ha complicado enormemente hoy en la frontera entre Turquía e Irak, una región montañosa donde se refugian los milicianos kurdos del PKK, que reclaman la soberanía del Kurdistán. Tras la emboscada en la que han muerto los 12 soldados, uno de los ataques más graves sufridos por el ejército turco en los últimos meses, la maquinaria bélica turca se ha puesto en acción, bombardeando posiciones kurdas a ambos lados de la frontera. Según el Estado Mayor turco, 32 rebeldes kurdos han muerto y "los combates continúan". Los siguientes "pasos" a seguir los decidirá el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, tras reunirse esta tarde con la cúpula militar y miembros de su Gobierno. "Decidiremos tras esa reunión que clase de pasos seguiremos".

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Por su parte, los rebeldes kurdos han cifrado en 16 los soldados enemigos muertos, añadiendo quehan capturado a "varios" más. Además, el líder de la parte iraquí del Kurdistán, Masoud Barzani, ha dicho que se defenderán de cualquier ataque turco. "No nos vamos a involucrar en la guerra entre el PKK y Turquía, pero si [los turcos] atacan la región, defenderemos a nuestros ciudadanos", ha dicho.

El ataque de los milicianos del PKK, partido ilegalizado en Turquía y que reclama la soberanía de la región del Kurdistán, que se extiende entre Turquía e Irak, se ha producido en la provincia fronteriza de Hakkari, donde Ankara ha desplegado un gran contingente para frenar los ataques de los rebeldes y para, en su caso, lanzar una operación militar a gran escala, que incluiría entrar en el norte de Irak, refugio de los milicianos kurdos. El Gobierno obtuvo el miércoles un permiso de un año del Parlamento para lanzar esa operación.

Con el permiso que no cuenta el primer ministro turco es con el de EE UU, que se opone a que los soldados turcos entren en Irak porque podría emponzoñar la situación en el norte del país, que se mantiene relativamente tranquilo. Mientras, el Gobierno de Erdogan recibe la presión de su población, que pide mano dura contra los kurdos, a los que tacha de terroristas ?están en las listas terroristas de EE UU y la UE- responsables de miles de muertes desde la aparición en 1984 del PKK. La cuestión está suscitando problemas diplomáticos entre Ankara y Washington, que cuenta con Turquía como firme aliado en Oriente Próximo.

Hoy mismo, el primer ministro Erdogan ha señalado hoy el 5 de noviembre, fecha en la que se reunirá con el presidente de EE UU, George Bush, como la fecha crítica para decidir una operación transfronteriza contra las bases de los separatistas kurdos en el norte de Irak. Así lo aseguró ayer Erdogan en una entrevista en televisión, que hoy recogen los periódicos. Según sus declaraciones, Erdogan espera conseguir "resultados concretos" de su reunión con Bush.

"No esperamos nada de Irak, pero antes que nada esperamos que EE UU haga algo", dijo Erdogan en referencia a su próximo encuentro en Washington. "Si no, seguiremos nuestro propio camino", aseguró Erdogan, que dio a entender que si no hay acuerdo con los norteamericanos, la operación en Irak podría comenzar tras esa visita.

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