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Persiste el desacuerdo entre EE UU y Rusia sobre el escudo antimisiles

Moscú anuncia que tomará medidas si el proyecto se lleva a cabo.- Putin amenaza con dejar el tratado de misiles de corto y medio alcance

La reunión de este viernes entre el presidente ruso, Vladimír Putin, y la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, no ha logrado superar las discrepancias existentes entre ambos países sobre el proyecto de instalación de un escudo antimisiles en Europa por parte de Estados Unidos. Tras el encuentro, Rice ha asegurado que su país seguirá negociando con polacos y checos para la instalación del sistema, mientras que el titular de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, ha anunciado que Rusia tomará "medidas" para "neutralizar la amenaza" si el proyecto se lleva a cabo.

La delegación rusa ha pedido a los estadounidenses la congelación del proyecto para desplegar el escudo antimisiles en los países europeos. Ante la negativa de Estados Unidos, la administración rusa no ha dudado en anunciar que no permanecerá inactiva: "Como ha dicho nuestro presidente [Vladimír Putin], tendremos que tomar medidas para neutralizar esa amenaza", ha declarado Lavrov en la rueda de prensa conjunta posterior al encuentro. No obstante, ha reiterado que los rusos "preferiríamos evitar ese escenario", por lo que estudiarán la última propuesta estadounidense.

"Más bien queríamos responder a las preguntas que suscitan la preocupación de Rusia. Confío que nuestras nuevas ideas retiren al menos parte de ellas", ha señalado por su parte Rice. La secretaria de Estado ha insistido en que el proyecto no se detendrá: "Estados Unidos ha iniciado las discusiones. Las negociaciones con nuestros aliados van a continuar". Washington planea instalar una estación de radar en la República Checa y bases de intercepción de misiles en Polonia, con el objetivo de proteger a Occidente de un posible ataque iraní. En este sentido, Rice ha reconocido que las posturas de Moscú y Washington sobre la "amenaza de los misiles", en referencia a Irán, siguen divergiendo.

Rusia cree que el proyecto estadounidense va en contra de sus intereses estratégicos y proponen su base de radar de Gabala, en Azerbaiyán (país vecino de Irán), para sustituir la que debe instalarse en Chequia.

Otros desacuerdos

Además del escudo antimisiles, la reunión entre las delgaciones rusa y norteamericana también ha abordado el Tratado sobre Fuerzas Convencionales en Europa (FACE) y el régimen de reducción de armas estratégicas ofensivas en cuanto expire el START (Tratado de Reducción y Limitación de Armas Estratégicas).

En este sentido, Putin ha amenazado con una salida de Rusia del Tratado sobre las fuerzas nucleares intermedias (FNI) si no se amplía a terceros países. Putin ha resaltado la "necesidad" de que los acuerdos ruso-estadounidenses sobre la prohibición de cohetes de corto y medio alcance adquieran "carácter global", pues, de lo contrario, "para Rusia será difícil mantenerse dentro de él".

"Sería muy difícil para nosotros permanecer en el marco de este tratado" ha declaro el presidente ruso durante el encuentro celebrado en Novo-Ogarevo, a las afueras de Moscú. "En nuestra opinión, hay que dar a este tratado ruso americano un carácter universal", ha añadido Putin que ya había pedido en ocasiones anteriores la entrada de otros países en el tratado.

Firmado el 8 de diciembre de 1987, el acuerdo FNI entró en Vigor en mayo de 1988. De una duración ilimitada, preveía la eliminación y la prohibición permanente de todos los misiles balísticos americanos y soviéticos con una alcance entre 500 y 5.500 km.