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El peligroso recuerdo de Escobar

Polémico libro de la amante del narcotraficante colombiano, muerto en 1993, en el que asegura que el presidente, Álvaro Uribe, formaba parte de su círculo de amigos

A finales de julio del año pasado, Virginia Vallejo, diva de la televisión colombiana en los años ochenta, contó con lágrimas en los ojos que había amado al temido asesino, narcotraficante y terrorista Pablo Escobar, jefe del Cartel de Medellín, abatido por la policía en 1993.

Lo hizo en una largo monólogo que fue transmitido por una canal privado de televisión. Ese día anunció que publicaría un libro con sus memorias y contaría muchos secretos de una clase política, que, dijo, desde hace 25 años recibe dinero del narcotráfico.

Álvaro Uribe: "No fui amigo de Pablo Escobar, ni cuando estaba de moda"

Por fin, el libro Amando a Pablo, odiando a Escobar, de 395 páginas, acaba de salir al mercado y el primer tocado por su contenido ha sido el propio presidente del país, Álvaro Uribe. Esta mujer de 56 años, que se retiró de la escena pública a comienzos de los años noventa, asegura que Uribe, cuando ocupaba el cargo de director de la Aeronaútica Civil, "concedió docenas de licencias" para que aviones y helicópteros de la mafia pudieran utilizar tranquilamente los aeropuertos del país.

Uribe lo niega

Vallejo asegura además que en 1983 Escobar le presentó al hoy presidente, "uno de los contados amigos de Pablo con cara de gente decente y, que yo recuerde, el único con gafas de estudioso". "Pablo lo idolatra", remata la ex diva. Y asegura que el capo de capos se refería al padre de Uribe, asesinado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), como "uno de los nuestros".

No es la primera vez que esto se dice, ni es la primera vez que el presidente monta en cólera por unas acusaciones que tilda de falsas. "No fui amigo de Pablo Escobar, ni cuando estaba de moda", afirmó el presidente en un escueto comunicado. Y repitió que su gestión en la Aeronaútica ha sido exhaustivamente investigada.

Pero ahora ha ampliado su defensa usando una estrategia que se se está convirtiendo en habitual: entrevistas en las cadenas radiofónicas más importantes del país. "No fui amigo de Pablo Escobar; no me apoyó políticamente, ni hice negocios con él", asegura repetidamente. Para desmentir la versión de Vallejo, aporta detalles. Según Uribe, empezó a usar gafas a partir de 1990 y así lo confirma su médico.

Además, ha optado por defenderse atacando y se ha arrojado lanza en ristre contra el periodista Gonzalo Guillén, corresponsal del Nuevo Herald, a quien acusa de estar detrás del libro de Vallejo. "Guillén ha dedicado su vida periodística a la infamia y a la mentira", asegura. Guillén, uno de los periodistas más críticos con su Gobierno, fue quien convenció a Vallejo para que contara todos los secretos de la oscura época de Escobar, salpicada de crímenes, amenazas, atentados con coches bomba… Ella había permanecido en silencio, dijo, por temor.

En su confesión pública por televisión, el año pasado, su dedo acusador señaló al ex ministro Alberto Santofimio, hoy en prisión. Le acusó de ser el autor intelectual del asesinato, en agosto de 1989, del entonces candidato presidencial, Luis Carlos Galán.

Después de esa entrevista, Virginia Vallejo viajó a Estados Unidos y Guillén perdió el contacto con ella. No tuvo nada que ver con el libro, convertido ya en éxito en las librerías. El periodista —desde hace unos meses usa chaleco antibalas y escoltas— ha dicho que no le interesan las memorias que cuentan intimidades del romance de la diva y Escobar y que no piensa leerlo. Sin embargo, tras las acusaciones lanzadas por el presidente, las amenazas telefónicas no han parado. Ahora, el periodista dice que se va del país, pero demandará a Uribe por calumnia.

Entretanto, la otrora presentadora modelo, actriz y centro de las revistas del corazón colombianas aparece en otro libro que levanta ampollas en estos días, porque salpica a políticos, modelos, deportistas, artistas… Lo escribió Fernando Rodríguez, hijo de Guillermo Rodríguez, otro de los grandes capos de este país, junto a su hermano Miguel, ambos del Cartel de Cali. Fernando dice que Vallejo, antes de ser amante de Escobar, fue amante de su padre.