El artista mexicano Álvarez Morán homenajea a Picasso con una muestra en Madrid
El artista mexicano Antonio Álvarez Morán presentó ayer, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, su Farándula cubista, una exposición de pintura con la que homenajea al arte de Pablo Picasso, cuando se cumplen cien años de Les Demoiselles d'Avignon, una de las obras maestras del genio malagueño.
El artista mexicano escogió ese mismo cuadro y otros seis de la Etapa Negra de Picasso, precedente a la cubista propiamente dicha, y les sobrepuso elementos típicos de la cultura popular mexicana y de su misma personalidad. Las modelos son las vedettes de los cabarés mexicanos, y los colores predominantes, el amarillo, rojo y verde brillante, que "tropicalizan" al Picasso original, como explicó Álvarez Morán.
La selección, según declaró él mismo, se basó en la fecha de realización, contemporánea a la de las señoritas de Avignon, y en su propio gusto estético, y se limitó al número siete, que recorre en su vida como un elemento mágico.
"De ahí, empiezo a buscar en mi material fotográfico fotos con poses aproximadas a la de la figura del cuadro original y hago una sobreexposición, tratando de guardar una lógica" que permita al espectador ver las dos cosas con claridad, señaló. El pintor subrayó que, al preparar la tela, respeta rigurosamente la composición y el tamaño de los Picasso, porque precisamente a través de esas dimensiones también se expresó la "intención erótica" del genio español, que creó "figuras humanas muy aproximadas al tamaño natural" y cuadros "muy carnales".


























































