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Salvados por los atunes

27 inmigrantes logran salvarse de un naufragio al agarrarse a unas redes de cría

Imagen aérea de los inmigrantes, agarrados a las redes de los atunes.
Imagen aérea de los inmigrantes, agarrados a las redes de los atunes. EFE

Un grupo de 27 personas fue avistado el pasado sábado por un avión militar italiano flotando en aguas de competencia Libia pero cerca de Malta. Eran inmigrantes indocumentados cuya embarcación se había hundido y que lograron ponerse a salvo encaramándose en las redes y las boyas de una gran jaula para la cría de atunes. Pasaron 24 horas con el agua al cuello porque los gobiernos maltés y libio no se ponían de acuerdo en quién debía salvarlos de morir ahogados. Italia pidió permiso para hacerlo y, en una dramática operación de rescate, un barco militar socorrió a los naúfragos ya de noche. Ayer llegaron "en buenas condiciones de salud" a la isla de Lampedusa, al sur de Italia.

Los inmigrantes son todos hombres, surafricanos de varias nacionalidades, y están "en buenas condiciones de salud", indicaron fuentes de la capitanía del puerto de Palermo, capital de la isla de Sicilia. El grupo, que llegó por la mañana a Lampedusa, fue trasladado al centro de primera acogida de la pequeña isla al sur de Sicilia.

Las 27 personas fueron avistadas la tarde del sábado por un avión militar italiano subidas a las redes, después de que el barco maltés que transportaba la gran estructura de atunes, el Budabel, diera la voz de alarma. El armador del barco, Charles Azzopardi, comunicó las coordenadas a las autoridades de su país y explicó que no era posible hacerlas subir al remolcador, que viajaba rumbo a España. Los responsables de la empresa del Budabel no querían que los inmigrantes interrumpieran el viaje del barco.

El caso del 'Francisco Catalina'

La decisión de no rescatarles pudo estar influida por la experiencia del buque español Francisco Catalina, que recató del mar a 51 indocumentados y que luego pasó una semana frente a las costas de malta sin poder desembarcar porque La Valletta les negaba el permiso.

Los inmigrantes, que dicen haber partido de Libia y que su destino era Italia, explicaron que su bote se hundió el viernes por la noche. No fueron rescatados hasta la noche del día siguiente por un barco militar italiano, el Orione, que fue enviado a la zona, tras lograr el permiso de las autoridades libias, pues esas aguas están bajo competencia de búsqueda y socorro de ese país.

Los náufragos no procederían de la barcaza que fue avistado a la deriva el pasado lunes por un avión a 88 millas al sur de Malta y de la que se desconoce su paradero, según la agencia Ansa. El barco de la marina miliar italiana que socorrió a los inmigrantes realizaba, de hecho, labores de búsqueda de esta barcaza perdida, apodada ya fantasma y que todavía joy lunes no ha sido localizada.